Fue una noticia nacional que apareció días atrás la que
descubrió esta historia. En una radio de Buenos Aires, el famoso productor televisivo Gustavo
Yankelevich contaba que recibía "señales” de su hija fallecida en 2010, la
actriz Romina Yan. Una de las primeras en comentar vía Facebook la nota
publicada en un diario local fue Alejandra Monardez: "Doy fe de lo que cuenta…
yo también recibo señales de mi hijo. Es el dolor más profundo e inexplicable
que puede existir… pero así como dice en la nota esas señales reafirman que
volveremos a estar juntos!”.
Alejandra es la mamá de Benjamín Olivares, el nene
sanjuanino que murió por complicaciones con una varicela el 9 de octubre de
2013 -con apenas 8 años de edad- y que movilizó a los sanjuaninos y a famosos
de todo el país en el llamado Proyecto Benjamín. La iniciativa, que encabezaron
ella y el padre del niño, Esteban, fue que por ley se incluyera la vacuna
contra la varicela en el calendario gratuito. Hace exactamente dos años, en
junio de 2014, Cristina Fernández hizo el esperado anuncio.
Por eso los sanjuaninos recuerdan bien a Benjamín. Y su
madre, por primera vez, habla de las "señales” de su hijito. "Muchas personas
dicen a veces que tal persona antes de fallecer sabía que se iba. Y bueno, son
muchas, muchas las señales que yo tengo de Benja”, cuenta Alejandra a Tiempo de
San Juan.
-El bebé: "Una
semana antes de que pasara lo de Benja estábamos haciendo los deberes con él.
En ese entonces eran Benja, después gemelos y otro varón, cuatro varones. Él ese día me preguntaba por
qué no quería tener otro bebé. Era tarde, estaba cansada, a veces me escapaba
del trabajo para cumplir con ayudarle con los deberes, y él me insistía, me
preguntó por qué no podía, yo le dije que por los tiempos era complicado.
Entonces me dijo ‘¿por qué no tenés una
nena, qué nombre le pondrías?’, yo le respondí que le pondría Guadalupe por la Virgen
y porque antes de nacer Benja siempre pensé que era una nena y se iba a llamar
así. Esto fue en octubre. En diciembre ya no estaba Benja y soñé que iba en un
atardecer por una calle, venía un tornado a lo lejos y él, que siempre jugaba a
esconderse, me salía de una casa. Yo iba caminando y él salía de las rejas de
una casa y yo le decía ‘Benja, vamos que tenemos que ir al dentista’. Y él me
daba un bebé. En enero me enteré de que estaba embarazada. Hoy la tengo a
Guadalupe, que nació el 11 septiembre de 2014. Yo sentía como que él ya la
conocía de antes. Yo me ponía mal porque no me podía conectar con el embarazo
con tanta tristeza, pero yo sentía que ella ya lo conocía”.
-Dibujitos: "A
los pocos días que pasó lo de Benja me medicaron, no sabía qué era de mi vida.
Fui a buscar a la doctora de terapia del sanatorio, quería saber cómo había
sido su último momento… Llegó mi marido una noche y le dije que fuéramos a ver
al padre Ruggeri que estuvo siempre muy presente, en la Iglesia de Trinidad, me
fui a conversar con él, y el Padre me dijo que yo tenía que pedirle a Dios por
él, pero que los angelitos van al cielo, me dijo que qué dudas tenía de que mi
hijo es santo porque todos los niños lo son. A los dos días de eso volví más
tranquila por haber hablado con él. En eso vino mi hermana, y saqué de debajo
del microondas, donde nunca hay nada, un papel. Era un dibujo de Benja que
decía ‘te amo hasta el cielo’. Creo que más que una señal eso fue un regalo de
él. Después, para el primer cumpleaños mío que pasé sin él, una semana antes
encontré un dibujito que decía ‘feliz cumple, te amo mamá’. Yo nunca he podido
festejar los cumples a todos, ese año antes de morir, Benja pasó su cumple con
todos los que quería, le dije que invitara a su papá porque con Esteban nos
llevamos muy bien, y estuvieron todos”.
-Sueños: "Sueños
con Benja he tenido muchos después de que murió. Uno tiene unos que son más
reales que otros. Para el 18 de marzo que es su cumple, no recuerdo la fecha
pero era por entonces, yo estaba sin medicación porque estaba embarazada. Me
pasaba la noche llorando, me quedaba dormida de tanto llorar con desesperación.
Y soñé con él, que me llamaba desde el comedor y yo pensaba que había vuelto.
Lo veía en su habitación, me decía ‘vengo porque estás llorando mucho. Yo estoy
bien, en un lugar lindo’ y me abrazaba. Desde ahí estuve más tranquila, por
supuesto que duele pero en el sueño él me abrazaba y eso era muy propio de él”.
-La foto: "En la
campaña por el Proyecto Benjamín hicimos una foto para la que usamos linternas.
En esa imagen yo hago la B de Benjamín y me llamó una persona y me hizo notar
que en el vértice izquierdo del palito de la B se refleja la carita de él, con
su flequillo, todo. Le mandé la foto a Martín López de Crónica y me dijo que la
iba a analizar. Yo no lo tomo como nada paranormal, sino como que él está”.
-Hermanos:"En el mismo momento que pasó todo en el Sanatorio Argentino, con el que
estoy muy agradecida, me brindaron servicios psicológicos, la psicóloga incluso
estuvo conmigo después en el parto. Cuando fue lo de Benja me dijo que los
chicos tenían que saberlo. Porque su hermano no desapareció. Ellos le hicieron
dibujitos para despedirlo, tenían 5 y 3 años y fueron al velatorio pero no
quisieron verlo y al cementerio no fueron porque me lo recomendaron así. A las dos noches siguientes que falleció, el
11 de octubre a la mañana, me dijo uno de los hermanitos ‘volvió el Benja’, y me contó que se había
despertado y que estaba Benjamín paradito al lado de su cama”.
-Perfume: "Desde
el día que volví del sepelio, sentía su olorcito, cada vez era más distanciado,
pero cada tanto se siente otra vez su perfume… Son apenas unos segundos... En
cualquier lado me pasa, no sólo en mi casa. Es el perfume propio de cada
persona, el olorcito de su piel... a niño que juega”.
-Francisco: "Por
todas esas señales yo le escribí al Papa. Y el mismo día del cumple de Benja
nos llegó una carta del Papa para nosotros. Mi marido, Iván, la había recibido
y la había puesto sobre la mesa porque no tenía remitente. Cuando me levanté
creí que era una publicidad, y cuando la abrí lo primero que saqué fue la
estampita del Papa. La carta decía que iba a pedir por nuestra familia y el
Papa pedía que oráramos por él. Este año, para el cumple de Benja, se inauguró
la plaza con su nombre, nosotros no lo organizamos, los vecinos de la casa de
Esteban, el papá, le avisaron que habían juntado firmas y para nosotros fue un
regalo. Siempre agradezco porque Benja fue un niño muy cariñoso”.