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Rubias, metro ochenta, delgadas y musculosas, de ojos transparentes como mar caribeño, y lo más importante: pura buena onda. Son Leonie y Lotte Janssen, hermanas, holandesas y modelos part time, que estuvieron cuatro días varadas en San Juan porque se rompió el motor de la casa rodante con la que piensan recorrer Sudamérica. Es que la movilidad la compraron en Chile, donde estuvieron 3 meses, y el repuesto importado no se conseguía en San Juan. Con la ayuda de los vecinos del barrio Jardín Policial, hasta donde las remolcaron, pudieron traer el repuesto desde Buenos Aires.
En el barrio se convirtieron rápidamente en la atracción, no sólo por su belleza sino porque a las 7,30 de la mañana ya estaban en la vereda haciendo yoga o corriendo, mientras en la otra cuadra la obra de la cloaca estaba a full.
Leonie, de 32 años, es diseñadora de interiores para restaurantes, negocios, oficinas, museos, desde hace 8 años. Lotte, de 28 años, trabajó en Hong Kong 4 años en una consultoría financiera, y medio año en el área de responsabilidad social empresaria. También trabajó como modelo.
"Lotte es la modelo, yo lo hice un poco”, dice Leonie a las risas, pero ella también hizo algunos trabajos junto a su hermana.
Las chicas aceptaron encantadas hacer la nota y hasta se animaron a hablar un par de líneas en español, aunque nunca en su vida habían intentado estudiarlo, "no libros, solo hablar y hablar”. Y aunque su lengua madre es el neerlandés, hablan perfecto inglés.
El periplo de las hermanas Janssen comenzó en febrero de 2015 en Nueva Zelanda, allí compraron una casa rodante. Aunque la isla tiene 220 kilómetros de norte a sur, ellas hicieron 6.000 kilómetros, porque iban zigzagueando de un pueblo a otro y conocieron mucha gente. Estuvieron 6 semanas y participaron en competiciones deportivas, haciendo modelaje, nadando con ballenas bebés, y practicando tracking en las montañas.
Las chicas ya visitaron 11 países: Islas Fiji, Nueva Zelandia, Australia, Singapur, Malasia, Tailandia, Hawái (EEUU), Costa Rica, Colombia, Chile, Argentina. El periplo sigue en Uruguay, Paraguay Bolivia, Perú, Brasil, "no tenemos un plan, vamos viendo y nos vamos moviendo”, dijeron.
En San Juan, como no faltan los buenos vecinos, las rubias ya pasearon por el dique de Ullum, Zonda, y probaron la carne argentina.
Para el anecdotario
El idioma no es un problema, en muchos de los países que visitaron la gente habla inglés, y ahora en América también, aunque menos, pero les viene bien para aprender español.
"Nuestro primer viaje juntas fue a China en el 2007, ‘nada, nada nada’ (dijo en español) no podíamos hablar con nadie. Ni siquiera con gestos pudimos comunicarnos porque eran diferentes sus señas. Si decíamos 6 yuanes con los dedos, para los chinos la seña era otra con dos dedos levantados, el pulgar y el meñique. Cuando nos hacían señas para decirnos vengan era al revés y nos íbamos”, contaban a las risas las dos.
Las hermanas aseguraron que no hay un lugar con el que se queden por sobre otros, de todos rescatan algo especial. Sin embargo quedaron fascinadas con Hawái "es muy diferente, la naturaleza, muy colorido, muy distinto a otras partes del mundo”.
Con tantos meses en Sudamérica, ¿qué aprendieron de castellano? "Nosotros hablar un poquito español y probar, probar, probar y solamente probar, hablar con las personas no estilo libro, no leo, solo hablo”, dijo Lotte en esapañol.
De San Juan lo que más le gustó son las "personas”, aseguraron las dos. "Asado, dulce de leche, milanesa napolitana recomendación del vecino y cabra…chivo”, dijeron también en castellano.
Por suerte las chicas no son vegetarianas. "Muchas comidas nos gustan, nos gusta probar todo, comida de diferentes países y culturas. Probamos nuevos deportes, aprenderlos, en Chile hicimos flyboard”, contaron entusiasmadas.
¿They fell in love somewhere? ¿Se enamoraron en alguna parte? La respuesta se hizo esperar… se miraron primero y Leonie fue la que se animó: "Yes, sí, en Chile”, y no se aguantaron la risa. La promesa estaba en el aire y era probable que los pololos cruzaran la cordillera en algún momento.
Pero no en San Juan, las chicas estaban con sus padres que vinieron a darles una vueltita para ver cómo estaban. "Una casa y con padres…”, no había lugar para más. Todo era motivo de risa para ellas.
Máxima Zorreguieta, la argentina reina de Holanda, es amada por los holandeses y las hermanas Janssen no son la excepción. "La amamos, es muy amable y hermosa”, dijo Lotte. "Es un rayo de sol en la familia real”, agregó Leonie.
-¿Cuándo vuelven a casa chicas?
-"No sabemos cuándo volvemos a casa, cuando se acabe la plata. En Nueva Zelanda estuvimos trabajando, hicimos modelaje y cosechando kiwis”, señalaron.
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