Los Montivero lograban recuperarse luego del incendio que los dejó prácticamente en la calle, cuando la lluvia llegó para arruinar lo poco que habían conseguido. Se trata de una pareja mayor, Isaías Montivero de 75 años y Ramona Domínguez, de poco más de 60, que viven en una casa precaria de Capital a la que se le cayó parte del techo luego de la lluvia de este miércoles.
La cadena de desgracia de la pareja, que vive con dos nietos pequeños, comenzó hace 3 meses, cuando un incendio consumió gran parte de la estructura de la casa, casi todo lo que tenían y dejó el techo en muy mal estado. A pesar de esto, la pareja mayor recibió ayuda de los vecinos y pudo reconstruir partes de la casa y reemplazar los muebles. En el barrio hicieron hasta un bingo para ayudarlos a comprar muebles nuevos, ya que los antiguos habían quedado destruidos.
Lamentablemente, a pesar de la ayuda recibida, la cantidad de agua que cayó en tan poco tiempo este miércoles al mediodía dañó aun más el techo. Las maderas y cañas, que en gran estaban quemadas desde el incendio, se vencieron bajo el peso del agua y el granizo y dejaron pasar el agua.
Ahora Isaías y Ramona, ambos jubilados pero que hasta el momento cuidaban a dos nietitos de 4 y 8 años, se quedaron con lo puesto, ya que la ropa de cama y hasta los colchones quedaron empapados. Incluso algunos de sus muebles también sufrieron daños, incluidos los que los amigos de la pareja consiguieron regalarles.
Los vecinos de la pareja, que vive en Las Heras y Cereceto, volvieron a darles una mano e intentaron reparar en parte el techo, colocando nylons y chapas. El problema más urgente de la pareja es dónde pasarán la noche, ya que los niños fueron llevados a otra casa pero ellos no saben donde dormirán después de la lluvia. Desarrollo Humano de Capital llegó a asistir a la pareja luego de que pidieran asistencia al municipio.