"Hemos notado una actividad en la placa que se va
metiendo por debajo de nosotros, acá en Sudamérica. Si pudiéramos hacer un pozo
a 100 o 200 kilómetros, estos sismos están en esa profundidad", explicó la
doctora en Geociencia Patricia Alvarado, este martes en Banda Ancha.
"No son de los sismos peligrosos, como el de 23 de
noviembre de 1977, que fue muy superficial y muy dañino. Los que hemos tenido
estos días son muy profundos. Son muy frecuentes. Pero no son peligrosos",
insistió Alvarado.
"No causan daños en las construcciones o en la
población, más que una alarma. Desde ese punto de vista, tranquilidad",
pidió la científica.
"Hay uno que ocurrió el 8 de noviembre en Santiago del
Estero a 500 kilómetros de profundidad. En Argentina son muy llamativos para
estudiarlos. Pero desde el punto de vista del peligro nunca se ha visto un
sismo de una gran liberación de energía, a esa profundidad tiene tiempo de
disiparse", explicó.
"Tal vez tenemos mayor capacidad de detección. Hay más
instrumentos mirando. Entonces hasta los más chiquitos no los perdemos",
concluyó.