Sentada a su lado, su hija y en sus brazos, el benjamín de la familia con un biberón en la boca. Así estuvo siguiendo el sorteo de viviendas del IPV Alejandra Sánchez, una joven mamá de dos pequeños que resultó beneficiada con una casa en Chimbas. Apenas salió su número, pegó un grito de emoción y la gente que estaba al lado de ella la felicitaba. Todos compartiendo el mismo sueño: resultar beneficiario de una casa.
Alejandra estaba anotada desde el año pasado en el IPV. Como no llegaba a cubrir los gastos de un alquiler, ella con su marido tuvieron que irse a vivir a la casa de su madre con los pequeños de la familia. "Como no nos alcanzaba estabamos viviendo con mis padres. Una alegría enorme", dijo Ale.
La joven mamá llegó puntual a las 8 para seguir en vivo el sorteo. Apenas llegó se instaló en el cordón de la acequia junto a sus hijos. Cuando su número salió sorteado, ella pegó un grito de alegría y agarró el celular inmediatamente para avisarle a su esposo la buena nueva.
Ahora sólo quedará cumplir con la promesa que le hicieron junto a su marido a San Expedito, el santo de las causas justas y urgentes.