HISTORIAS

Por el DNI atrasado, Xiomara cumplió su primer añito sin leche, ni asignación, ni bautismo

Es la beba que nació en la cárcel por el crimen de su hermanito en una panadería abandonada. Su madre murió en un accidente cuando ella estaba en un hogar estatal. Por Gustavo Martínez Puga.
domingo, 20 de septiembre de 2015 · 10:50
Por Gustavo Martínez Puga

Cuando la vida empezaba a sonreírle, Xiomara cumplió su primer añito de vida en medio de otro obstáculo que cuesta entender: por el retraso en la entrega del Documento Nacional de Identidad que la legalice socialmente, no puede tener dos ayudas elementales que el Estado tiene a su disposición: la leche y la Asignación Universal por Hijo, lo cual significaría una gran ayuda para la difícil situación económica de sus padres, quienes movieron cielo y tierra para adoptarla cuando su madre murió en un accidente de tránsito y ella tenía sólo dos meses de vida.

Pero no solo la asistencia física de la leche y un monto de dinero mensual se le niegan a Xiomara por la falta de un DNI: la espiritual también. Es que sus padres intentaron bautizarla y le negaron ese sacramento por no estar documentada.

La tramitación del DNI está trabada en la legalización de la tenencia de Xiomara. Ese trámite aún está en el Segundo Juzgado de Menores.

"El trámite del DNI es rápido. Pero tengo que tener la tenencia legalizada. En cuanto la justicia de menores me lo informe, se le hace el trámite”, precisó Laura Romarión, directora del Registro Civil.

Desde la Dirección de Protección a la Niñez, Viviana Meglioli informó que "estamos al tanto del caso de Xiomara. Pero nosotros no podemos hacer nada para apurar el trámite del DNI porque eso depende de los tiempos del juzgado de menores. Lo que nosotros sí estamos es a disposición de la ayuda social que pueda requerir, pero el padre inició el trámite y luego no volvió. Si la requiere, la ayuda está”.

LECHE Y ASIGNACIÓN

"Los médicos me recetan la leche, pero cuando voy a la farmacia del centro de salud –René Favaloro, en Rawson- me exigen el DNI de Xiomara y, como no lo tengo, me dicen que no pueden darme la leche. Así es que la tenemos que comprar, con mucho esfuerzo. Lo mismo me pasa con la asignación universal, no se lo puedo tramitar por no tener el DNI”, cuenta Fátima Vilches, la nueva mamá de Xiomara. Lo hace con evidente amargura, pero también con evidente temor a las represalias a la hora de a hablar demasiado de los médicos y del centro de salud.

"Me cuesta que me la quieran atender los médicos. Al principio no querían saber nada, no entendían por qué no tenía documento. Ahora ya me están presionando porque cumple el año y todavía no lo tienen. Creen que es culpa mía”, cuenta Fátima.

Así y todo, Lucas y Fátima, sus padres, siguen adelante y no bajan los brazos. Él se levanta todos los días a las cinco de la mañana para ir a trabajar al día en los hornos de ladrillos de Santa Lucía y Rivadavia.

"Con nosotros se encuentra bien Xiomara. Lo único que necesitamos es el documento para poderle hacer las cosas. Yo si tengo que trabajar hasta los domingos, por las niñas lo haría. Lo único que estaríamos necesitando es el DNI es para que pueda tener su leche y hacerle sus cosas”, dice Lucas Funes Pedernera, hasta con cierta vergüenza ajena.

Sin lugar a dudas, a Lucas y a Fátima, los 837 pesos mensuales de la Asignación Universal por Hijos les resultará de gran ayuda para criar a Xiomara.

De todas maneras, a la hora de la entrevista en Canal 13 San Juan, a Xiomara se la vio de punta en blanco: guillerminas blancas, jean azul con bordados en rosa y una remerita blanca con un osito estampillado. La ropa no le duró limpia mucho tiempo: como aprendió a caminar días antes de cumplir su primer año, Xiomara iba y venía por toda la redacción.

Lucas recordó que la relación con su prima hermana, Johana, fue buena de niños, no así de grandes: "De chico nos juntábamos mucho. Después ella empezó a salir mucho a la calle. No le gustaba mucho estar en un solo lugar. Ahí dejamos de juntarnos”.

EL DRAMA DE JOHANA

El muchacho tiene 22 años y es primo hermano de Johana Castro, la chica que murió a la misma edad en noviembre del año pasado cuando cayó a una zanja abierta por la construcción de las cloacas en la Villa Hipódromo, en Rawson. Había vuelto a ejercer la prostitución porque no encontraba otra forma de juntar unos pesos para alimentar a sus hijas y al momento de la muerte viajaba con un hombre como acompañante en una moto.

Hacía dos meses, el 17 de septiembre de 2014, estando en prisión, Johana había tenido a Xiomara. Antes ya había tenido otra hija. Y en ese momento estaba presa por el crimen de su hijo varón, Yuthiel, de sólo un año y medio.

Ese crimen ocurrió en la madrugada del 8 de octubre de 2013, cuando ella lo dejó para ir a ejercer la prostitución. Johana fue presa mientras la investigaban. Luego el juez de instrucción Guillermo Adárvez la procesó por un delito menor que le permitió la excarcelación: lesiones leves y graves.

Esa resolución judicial del 3 de abril de 2014 la puso en la calle de nuevo. En esos días Johana iba y venía a diario al hogar estatal en el que estaba su beba para amamantarla. Se la habían sacado para protegerla. Y en la madrugada del 19 de noviembre de 2014 fue cuando 

Mientras que los dos hermanos con los que Johana usurpaba una panadería abandonada en la Villa del Carril, Jonathan (26) y su hermano menor de 17 años fueron responsabilizados por el crimen. Al menor se le declaró la responsabilidad penal y al mayor le imputaron homicidio agravado.

Cuando ese procesamiento fue apelado, Johana encontró la muerte. Actualmente la causa está para ser elevada a juicio.

Todo ese lío judicial no hizo más que jugar en contra de Xiomara, quien no había alcanzado a ser legalmente registrada por su madre.

Mientras todo eso pasaba, Xiomara pasaba sus días en un hogar estatal. Ahí fue cuando apareció Lucas y, después de ir reiteradas veces al Segundo Juzgado de Menores, consiguió que le dieran la tenencia de Xiomara, la hija de su prima hermana.

Ahora Lucas se selló el nombre con un tatuaje en su antebrazo derecho que dice Xiomara: "Quería hacerme un tatuaje por el que no sintiera dolor”, concluye la conversación.

Vino con sorpresa
Fátima no podía quedarse embarazada. Hasta que le dieron a Xiomara. Había hecho consultas médicas y no le daban una explicación. Pero a los días de adoptar a Xiomara, se quedó embarazada de Luzmila, quien tiene sólo un mes de vida y es la nueva hermanita de Xiomara.

Para ayudar
Barrio Franklin Rawson (Por San Miguel pasando Dr. Ortega, Rawson), Manzana F, Casa 12.

Impecable
A la hora de la entrevista en Canal 13 San Juan, a Xiomara se la vio de punta en blanco: guillerminas blancas, jean azul con bordados en rosa y una remerita blanca con un osito estampillado. La ropa no le duró limpia mucho tiempo: como aprendió a caminar días antes de cumplir su primer año, Xiomara iba y venía por toda la redacción.

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