Patricia Alvarado, doctora en Geología

Alvarado después del terremoto: "Es probable que la Cordillera de los Andes haya crecido"

La investigadora y docente de la FCEFN explicó las características del terremoto del miércoles en Chile y que se sintió en San Juan.
viernes, 18 de septiembre de 2015 · 07:31
La doctora en Geofísica, investigadora del CONICET y docente de la FCEFN, Patricia Alvarado, definió al terremoto de Chile como un sismo de subducción y dijo que "es probable que la Cordillera de Los Andes crezca unos centímetros como producto de la compresión que se produjo".
 
Agregó que "cuando se comprime de un lado, se tira del otro y en esa presión, hay zonas que bajan su nivel y van a quedar ahora bajo el agua y otras que se han levantado. Hay que esperar un reacomodamiento posterior al sismo, porque hay una parte elástica que trata de volver a su lugar. Pero seguramente habrá cambios”.

Alvarado caracterizó a los sismos de subducción como "el movimiento que se produce cuando dos placas chocan y producen la liberación de gran cantidad de energía. Y lo definimos como terremoto porque produjo daños y víctimas. Por más pequeña que sea la liberación de energía de un sismo, cuando produce daños y víctimas estamos ante un terremoto”, dijo Alvarado.

La investigadora, que es la autora de un proyecto sobre peligro sísmico con el que obtuvo en 2012 el premio L’Oreal La mujer en la ciencia, señaló que "en este caso, desde el año 1943 que no tenían un sismo similar al que ha ocurrido ayer en la zona de Illapel y Coquimbo. Son 200 km a lo largo que se han movido. Las precisiones del sismo de anoche lo ubican como menor al de 2010, en que se movieron unos 500 km de costa”. 

"Este sismo –agregó- no tuvo nada que ver con el que se produjo el viernes último, con epicentro en San Juan. Los sismos de la semana pasada fueron muy locales y muy superficiales en San Juan y Mendoza. Han estado acompañados de mucho bramido, diferente del sismo de anoche, que no era ruidoso. Nos mecíamos, nos hamacábamos, porque las frecuencias son distintas. Los sismos de San Juan son más locales porque están en relación con fallas que levantan aquí las rocas de basamento cercanos al Pie de Palo o en Mendoza. En cambio el sismo de anoche se produjo en la zona donde dos placas están en contacto: la placa Sudamericana, que es continental y la placa de Nazca, que es oceánica y viaja hacia el Este, por debajo del Pacífico. Producto de ese choque, obliga a la placa de Nazca a que se hunda y al moverse, libera gran cantidad de energía. Los dos sismos responden a la compresión, pero de distintas características”.

Respecto de la posibilidad de predecir nuevos sismo, Alvarado manifestó que "todavía no es posible. Hablamos de fenómenos que ocurren en una escala geológica de millones de años, y tenemos instrumentos para medirlos desde hace 100 años, 30 para lo que es información digital. Cada vez nos acercamos más, pero la predicción aún no existe. Existe una predicción en cuanto a los efectos, como puede ser un tsunami o las réplicas. Sabemos que ahora van a suceder réplicas durante meses y tal vez un año, todos sismos de menor tamaño relacionados con éste. En algunos casos, estos sismos de subducción, muy raras veces, pueden ser precursores de sismos más grandes. Por ejemplo Japón, en el año 2011, tuvo un sismo de grado 7 y una semana después, ocurrió el terremoto más grande, de magnitud más de 9. En ese sentido hay un alerta y se monitorea mucho la parte de la costa chilena para ver si hay alguna otra zona en que se esté viendo más actividad y hasta el momento, se ve todo concentrado en esos 200 km que se movieron anoche. Pero decir cuándo, dónde y a qué hora, yo lo comparo mucho con lo que le pasa a una mujer embarazada. No se le puede decir qué día, qué hora y en qué minuto va a dar a luz”.

Patricia Alvarado diseñó un sistema que permite elaborar un mapa de movimiento del suelo, en base a sismos que se produjeron anteriormente en Argentina. A través de la informatización de los registros históricos de eventos que ocurrieron en el pasado se genera un modelo probabilístico que permite predecir las zonas de mayor y menor peligro sísmico. La implementación de este sistema no solo ayudará a salvar vidas, sino que aportará datos fundamentales a la hora de construir edificios u obras como puentes, centrales hidroeléctricas o fábricas.

 

Fuente: Prensa UNSJ

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