Casos raros

Top five de las denuncias más insólitas que recibió Defensa del Consumidor

La rotura de un zapato, una falla mecánica, una demora excesiva, ropa que se achica y un electricista incumplidor, las 5 causas que generaron los reclamos más extraños que ha recibido la repartición. Por Natalia Caballero.
lunes, 14 de septiembre de 2015 · 11:32

Por Natalia Caballero

De las 4.300 denuncias por año que recibe Defensa del Consumidor, hay algunos reclamos que se caracterizan por ser raros, algunos únicos y quedan grabados en la memoria de los empleados de la repartición estatal. Tiempo de San Juan elaboró un ránking con los casos más insólitos.

1-El zapato de la discordia

Una mujer visiblemente ofuscada ingresó a uno de los boxes de Defensa del Consumidor con una caja de zapatos bajo el brazo y el ticket. La mujer pidió hablar con el director así que Elías Álvarez la recibió. La señora le contó indignada al funcionario un episodio que había vivido el fin de semana y que tenía como protagonista a su hija.

A la joven de 17 años sus padres le compraron ropa nueva para que estrenara en su fiesta de egresados. En la celebración, todas las chicas bajaban por una escalera con un compañero, ambos tomados del brazo. Cuando la adolescente estaba realizando su bajada triunfal, un taco se le salió, perdió el equilibrio, trastabilló y fue salvada de un golpe fuerte gracias a su amigo, que le sirvió de punto de apoyo.

El desperfecto del zapato –comprado dos días antes de la fiesta- generó el casi golpe que provocó una vergüenza tremenda en la jovencita. Indignada, la madre de la adolescente, le pidió a Álvarez que tomaran cartas en el asunto. No sólo pidió que le devolvieran la plata sino también que le dieran una indemnización por la vergüenza que la jovencita pasó durante la celebración. La consumidora obtuvo lo que pidió: una restitución total.

2-El auto OKM que parecía viejo

La ilusión del auto OKM le duró poco a una señora. Es que cuatro días después de recibido, el vehículo se le plantó en avenida Libertador y Las Heras, una intersección muy transitada. La mujer intentó e intentó pero el auto no arrancó más. Tuvo que soportar los insultos de todos los conductores que circulaban por ahí, lo que generó una crisis de nervios en la mujer.

La señora llegó enojadísima a la repartición. Contó que tuvo que llamar a la grúa y que el mecánico le dijo que tenía muchas fallas teniendo en cuenta que se trataba de un vehículo nuevo. Lo primero que hizo Defensa del Consumidor fue reclamar ante la agencia que le vendió el auto, como no hubo resultados en la negociación se decidió iniciar una demanda judicial que terminó con resultados positivos para la denunciante.

Un auto nuevo le dio la agencia a la señora debido a las fallas generalizadas del OKM. La mujer se fue a su casa contenta con la buena nueva. Los gastos de patentamiento y de transporte corrieron a cargo de la agencia. Un tiro para el lado de la justicia.

3-La demora fatal

Un hombre que padecía un fuerte dolor de muelas pidió a la farmacia un delivery de analgésicos. Esperó, esperó y esperó. Como el dolor no cesaba y nunca llegaron de la farmacia, decidió emprender viaje camino al hospital. En el nosocomio le dieron los antibióticos y comprimidos para bajar el dolor. En mejor estado, volvió a su casa, ubicada en Santa Lucía. Cuando dormía plácidamente, después de 6 horas de realizado el pedido, el delivery llegó.

El hombre le dijo al joven de la farmacia que no iba a recibir el pedido porque ya había solucionado el problema debido a la impresionante demora. Se desató un intenso intercambio de palabras que casi termina con un episodio más violento. El delivery quería que recibieran el pedido y el afectado ya no necesitaba los medicamentos debido a la demora excesiva.

Con esta historia cayó el damnificado al Cívico. Con testigos incluidos ya que en la farmacia cuando llamó por teléfono insistían con que pagara los remedios. En la repartición le tomaron la denuncia, que se resolvió en mediación, con un pedido de disculpas y una pequeña indemnización.

4-La ropa con poderes

Una mujer llegó al Centro Cívico con dos prendas que tenían el tamaño perfecto para una niña de cinco años. Sin embargo, la señora compró las prendas para ella pero al primer lavado quedaron encogidas. A pesar de haber pedido el reembolso por la indumentaria en la tienda que se la vendió, no recibió una respuesta satisfactoria. Ante esta situación, decidió denunciar el hecho.

Dos remeras con motivos florales de $125 y de $185 fueron las desencadenantes de una novela con final feliz para la consumidora. La mujer adquirió ambas prendas en un local céntrico. No resistieron el primer lavado en el lavarropas. Se achicaron de una manera increíble. Enojada por la baja calidad de las prendas, decidió pedir en la boutique el dinero de vuelta o que le cambiaran las remeras. Ante el no, fue a consultar a Defensa del Consumidor.

La repartición consiguió solucionar el problema en mediación. Desde el local de ropa decidieron reintegrarle el dinero a la consumidora, que no había realizado un lavado sin seguir las normas de las etiquetas de las prendas.

5-Era un amigo

Un empleado minero dejó su auto a un amigo electricista para que se lo arreglara durante su estadía en Veladero. Su amigo le pidió a cambio que le fuera entregando dinero. Una sobrina quedó con la misión de realizar los pagos a medida que los fuera disponiendo el electricista.

Cuando bajó de la Cordillera, el minero buscó el vehículo en el taller de su amigo. El arreglo le había costado nada menos que $15.000. A los dos días el auto se rompió. No anduvo nunca más. El "amigo” no había tocado nada y simplemente se quedó con el dinero.

¿Por qué Defensa del Consumidor no pudo actuar? Porque se trató de un pacto de palabra, sin comprobantes de pago de por medio que permitieran aseverar que había entregado los $15.000 por el arreglo. El minero se fue con muy mala cara de la repartición estatal, pero sin pruebas no hay chances de denunciar.

Ranking de denuncias

La mayor parte de reclamos que recibe Defensa del Consumidor es contra las telefónicas, la mayor parte por "errores” de facturación o por malos servicios prestados. Representan poco menos del 30 % del total. En segundo lugar figuran los reclamos por pagos a seguros en los resúmenes de la tarjeta de crédito de seguros nunca contratados. Han sido tantas que en la repartición han elevado la causa al Banco Central. En tercer lugar, se encuentran los reclamos contra las agencias de auto que venden planes de ahorro, que nunca devuelven la plata tan fácilmente como promocionan cuando se deja de pagar.

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