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Las tribus que se baten a duelo en la Plaza 25 de Mayo

Famositos y Chuños protagonizaron peleas que llegaron hasta a agresiones. En el medio, otros dos grupos concurren a la plaza: los raperos y los “normales”.
lunes, 25 de mayo de 2015 · 07:44
Por Natalia Caballero

Cualquier viernes a las 19 en la plaza 25 de Mayo. Todos los rincones de la plaza más importante de San Juan están repletos de pibes que se juntan en el espacio verde a compartir con otros chicos de su edad. La cita es para adolescentes de entre 13 y 17 años, todos identificados con alguna de las nuevas cuatro tribus urbanas que se reúnen a la salida de la escuela. Los famositos, los chuños, los raperos y los "normales” son los grupos que tienen asignadas distintas partes del espacio verde. Pero no todo es color de rosa, porque los famositos no se llevan nada bien con los chuños y las peleas entre ambos bandos son muy comunes y hasta terminaron en agresiones con ladrillazos de por medio. 

El viernes es el día que la plaza explota. A las 17 empiezan a llegar los pibes y a las 19 la convocatoria está en su punto máximo. A simple vista se puede apreciar que el espacio está dividido, que distintos grupos se han apropiado del paisaje. Los chicos no tienen en drama en asumir que la hipótesis es verdadera y que hay al menos cuatro bandos que tienen asignadas "virtualmente” las cuatro esquinas de la plaza. 

Los "Famositos”

La música electrónica suena en el celular de uno de los integrantes de los "Famositos”. ¿Quiénes son los famositos? Son aquellos chicos muy populares en las redes sociales, que tienen más de 5.000 amigos y una cantidad similar o mayor de seguidores. El otro requisito es concentrar al menos 400 "Me Gusta” por cada publicación que hacen en Facebook, en donde no sólo cuelgan imágenes y videos de su vida cotidiana sino que también comparten sus problemas personales y hasta les piden consejos a sus seguidores. 

Este grupo se sienta enfrente de la Catedral. Casi todos son varones y las chicas de su edad empiezan a llegar tipo 17 para ver si pueden sacarse una foto con sus ídolos, que tienen una página en Face en donde están los más reconocidos.  Entre las adolescentes los famositos son sus A.P (amor platónico) y buscan armar citas en la plaza para verse con ellos. 

No todos se visten parecido, pero en general usan pantalones de jeans un talle o dos más grandes de lo normal, remeras anchas y buzos tipo surfista. Es indispensable para ser famosito tener un celular con conexión a Internet continúa. En cuanto a la música, los unen los ritmos electrónicos y el rock. 

A los famositos no les hace falta dar vueltas por la plaza para conocer gente nueva. Los otros adolescentes directamente se les acercan para charlar con ellos. "Nos gusta conocer gente nueva y "minitas” principalmente. Obviamente que de vez en cuando surge algún bardo, pero es lo de menos”, contó Rodrigo Flores. Las mismas palabras usó Ezequiel González para contar el por qué de sus visitas a la plaza. 

Esta tribu no sólo está en San Juan sino que se viralizó en todo el mundo con la llegada de las redes sociales. 
Los famositos no se llevan nada bien con los chuños, a quienes describen como "villeros y choros”. Por su parte, Lucas Rufino, comentó: "Los chuños son los villeros que saben estar en la fuente. No nos llevamos mal, sólo que cuando vienen para la parte de nosotros es para que se armen peleas”. 

 Ambos grupos han protagonizado peleas que han llegado a las manos y hasta a agresiones mayores con ladrillazos de por medio. Incluso el 9 de mayo hubo una disputa que terminó con una joven de 20 años herida. 

Los chuños

Se los reconoce por su estilismo. Se ponen zapatillas deportivas, usan gorras que no están bien calzadas en la cabeza, los pantalones se les caen y se les ven los calzoncillos. Además todos comparten su gusto por la cumbia y el cuarteto. De esta manera se describen los "chuños”, tratados despectivamente por su grupo rival como "villeros”. Generalmente pertenecen a clases sociales bajas y los famositos los acusan de protagonizar los robos que suceden en la plaza. 

Los chuños se ubican enfrente del Teatro Municipal y pocas veces interactúan con el resto de los grupos. Tanto los varones como las mujeres aman los piercings. Se colocan los aritos hasta en lugares insospechados: por ejemplo atraviesan sus mejillas. En su mayoría las jovencitas usan rodetes altos y muchas trabas en el cabello. 
De los celulares se escucha la cumbia muy fuerte y algunas chicas bailan al compás de la música. Al intentar establecer un contacto, al principio les cuesta bastante pero luego de a poco se van soltando y dan a conocer datos de su tribu. 

Al igual que los famositos, los chuños también tienen cuentas de Face en donde cuelgan sus "hazañas adolescentes”. Gana muchos puntos entre los pibes subir fotos con armas de gran tamaño y de los fines de semana descontrolados en donde el alcohol está a la orden del día. 

 "No nos gusta el quilombo pero cuando nos provocan tenemos que hacer algo, a veces los otros nos discriminan por cómo nos vestimos o por la música que escuchamos. Nosotros no nos metemos con ellos pero ellos sí con nosotros”, dijo Braian Flores, uno de los pocos adolescentes de los chuños que habló con Tiempo de San Juan. 
Los chuños están segregados del resto de las tribus y son quienes pasan por más controles de la Policía, que los viernes aumenta las rondas por la zona.
 
Los raperos

Crean letras musicales en el instante y se baten a duelo con otros chicos que tienen las mismas habilidades. Es la única tribu urbana más relacionada con el arte y se nota su aire bohemio al charlar con ellos. Para los raperos, la música es su mundo. Ocupan los pasillos de la plaza, es decir aquellos espacios que quedan libres entre los canteros de flores. 

El rap es un tipo de música semi- recitado que nació en la comunidad afroamericana en la década del ’80 en Estados Unidos. En San Juan no se veía chicos que siguieran este ritmo hasta hace algunos años atrás. Al principio se juntaban en la plaza de la Joroba. Allí no sólo armaban duelos de raperos sino que también se juntaban con los adolescentes que bailan hip-hop. Pero poco a poco se fueron mudando a la plaza 25 de Mayo, en donde los viernes se los puede escuchar con sus ingeniosas letras en los pasillos del espacio verde. 

Los pibes no lucen igual a los raperos yanquis, sino que han adaptado su look a Sudamérica. Lejos de las joyas ostentosas de 50-Cent y Puff Daddy, usan jeans o pantalones anchos de gabardina y en su mayoría remeras de algodón con camisas. Las mejores performances las suben a sus cuentas de Facebook. Si bien las redes sociales son importantes para ellos, no le asignan el mismo nivel de trascendencia que el resto de los bandos. 

Los raperitos no se suelen involucrar en peleas, están en su mundo artístico y musical. Tampoco suelen interactuar demasiado con los famositos ni con los chuños. Con los "normales” tienen más diálogo y a veces sus actuaciones tienen público de este grupo. 

Los "normales”

Se definen como tranquilos y son los más dispuestos a hablar y a contar la realidad de las tribus urbanas que se reúnen en la plaza 25 de Mayo. Escuchan cualquier tipo de música, pero se sienten más atraídos por el pop y cuando salen a bailar por la cumbia. Los "normales” son el grupo menos aglutinado y suelen ocupar la zona de la plaza que está por la calle General Acha. 

Una de las costumbres que han impuesto en el espacio verde es la presentación de camperas. Los chicos del último año de la secundaria concurren a la plaza con la campera de egresado que los identifica. Llevan pancartas y llegan gritando y hasta con bombos para que todos noten la prenda que han diseñado.

"Nos gusta dar vueltas por la plaza para conocer gente nueva. Además de conocer chicos y chicas por Face los viernes nos encontramos con muchos y nos hacemos amigos”, contó Camila Díaz. Esa es la principal actividad de los "normales”, recorrer la plaza en busca de nuevas amistades. 

En su gran mayoría concurren con los uniformes de las escuelas a las que asisten, que suelen ser las cercanas a la plaza 25 de Mayo. No se visten de manera parecida, ni tampoco se peinan similar. Todos tienen un look diferente.

Son los más sociables y generalmente suelen interactuar con los famositos, el grupo de referencia con el que más diálogo tienen. Los famositos son los A.P (amores platónicos) de los "normales” y son los mayores seguidores en las redes sociales de esta tribu urbana. También son el público espectador de los raperos. Con los chuños no se juntan porque los acusan de "villeros” pero no tienen la misma rivalidad que existe entre los chuños y los famositos. 

La versión policial

Los viernes los operativos policiales son más grandes en las inmediaciones a la plaza 25 de Mayo. Dos móviles policiales realizan rondas constantemente, incluso una movilidad se queda enfrente del edificio de la Policía Federal. A los patrulleros se les suma una moto y una bicicleta que custodian la zona. 

Los dos problemas mayores a los que se enfrentan las fuerzas de seguridad son las peleas entre las bandas y los robos que suceden en el centro de la plaza. 

El jefe Carlos Castillo, a cargo de la comisaría desde hace un mes, aseguró que para mejorar la custodia han aumentado los móviles que andan por el espacio verde y que hasta ahora el mayor conflicto que se reportó fue el ladrillazo a la joven de 20 años, quien quedó al medio de una pelea entre bandas. 

¿Qué es una tribu urbana?

Son aquellos grupos de amigos o simplemente agrupaciones de jóvenes que visten de forma similar, poseen hábitos comunes y lugares de reunión. Cuando los individuos se reúnen voluntariamente, por el placer de estar juntos o por búsqueda de lo semejante, se trata de una banda.

Formar parte de una tribu urbana consiste en buscar en los congéneres modos de pensar y de sentir similares a los propios, compartiendo una cultura urbana, sin ser necesariamente conscientes de ello. El placer de pertenecer a una tribu urbana proviene de la suspensión de la exigencia de adaptarse a un universo adulto o social y a sus reglas de pensamiento y de conducta.

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