Rodrigo Robles es vicario en la Parroquia de San Agustín de Valle Fértil y su nombre se instaló en la opinión pública esta semana por hablar sobre un tema con el que nadie se mete: la drogadicción en ese departamento. El joven religioso de 33 años aseguró que la edad le ayuda a tener más acercamiento hacia los adolescentes y que, a los 16, se juntaba a tomar en la esquina con sus amigos.
“Fui como cualquier otro chico de esa edad, me juntaba con mis amigos a tomar en la esquina, por suerte nunca causé problemas a mis padres y a los 21 me metí al seminario y me cambió la vida”, contó nostálgico el cura que se tomó muy a pecho las palabras de Francisco y hace lío en el Valle desde hace dos años y medio.
Rodrigo tuvo un programa de radio con dos chicos de 16 años durante todo el 2013. Según cuenta, el espacio se llamaba “Haciendo Lío” y tocaban temas controversiales como la droga y el alcoholismo.
“Me sorprendieron las repercusiones porque no es algo que digo por primera vez, ya en muchas ocasiones hablamos del tema en nuestro programa de radio”, afirmó Robles.
El sacerdote que siempre estuvo en parroquias de departamentos alejados como Zonda y Ullum, contó que los problemas de droga son característicos de estos lugares: “Son grupitos que se juntan a altas horas de la noche, son un caldo de cultivo para el tema de la marihuana, lo que también vemos mucho en los pueblos es el alcohol”, dijo.
Rodrigo siempre fue una persona versátil y pasó por trabajos como el del lavacopas, diariero y vendedor de obras sociales para perros. Una vez que tuvo edad para ir a la universidad, intentó con Abogacía y Trabajo Social, hasta que a los 21 terminó entrando al seminario.
Según él, ser joven le da otro acercamiento hacia los adolescentes. Es que Rodrigo tiene nada más que 33 años y le tocó vivir situaciones cercanas a la droga desde muy chico.
“Cuando yo era adolescente me juntaba con mis amigos y yo me acuerdo que siempre nos ofrecían lo que es el “porro nevado”, pero por suerte nunca caí, tengo amigos que sí lo hicieron”, contó el vicario de la parroquia que además se desempeña como docente de Filosofía y teología en dos escuelas.
Con respecto al escándalo que causaron sus declaraciones sobre el consumo de marihuana en Valle Fértil, el religioso explicó que con el intendente Francisco Elizondo se lleva muy bien.
“Yo no soy de ningún partido político pero cada vez que le he pedido algo para la parroquia nos ha ayudado”, afirmó el vicario.
Ahora, el religioso fue llamado a declarar en una causa que inició de oficio la Justicia Federal tras sus declaraciones radiales, en las que manifestó conocer a todos los vendedores de droga del departamento.
LA CARTA A GIOJA
La actividad del religioso no se limita a la capilla, sino que además está en plena formación de una asociación civil a la que ha denominado “Porque te amo Valle Fértil”, a través de la cual trabajan con distintas problemáticas del departamento.
“Luchamos contra los flagelos como la droga y otras problemáticas, hace tiempo que venimos pidiendo otro dique o reservorio para el departamento”, contó a Tiempo de San Juan el párroco que dice que ya le escribió una carta al Gobernador pidiéndole un dique y defensas para un barrio que está muy cerca del río.
lunes 6 de abril 2026





