Cada vez es más común escuchar en las calles hablar sobre constelaciones familiares, una especie de terapia híper corta (dura unas horas) que permite resolver mágicamente problemas vinculares entre padres e hijos o abuelos y nietos. ¿Cómo es esta terapia de sesión única? El consultante plantea su problema en un taller, los asistentes representan a los familiares de éste y asumen el rol misteriosamente. Entre llantos y emociones extremas, el consultante logra develar el conflicto que trababa su vida. Así lo explicó la experta Zuly Azcurra, quien realiza talleres de constelaciones semana a semana en su casa de Caucete. La sesión cuesta entre $250 y $400.
Las constelaciones familiares fueron creadas por un ex sacerdote llamado Bert Hellinger hace algunos años pero recién en el 2013 comenzaron a pisar fuerte en la Provincia. Según Azcurra, cada vez más sanjuaninos preguntan por las constelaciones y se animan a realizar la terapia. La sesión cuesta entre $250 y $400, dependiendo si es individual o grupal.
“La terapia generalmente se trabaja en talleres. Los consultantes eligen a alguien que represente a su padre, otro para que represente a su madre y otros a sus abuelos. Es fenomenológico, las personas que el consultante elige asumen la realidad de los familiares y ahí comienzan a desenmarañarse cuestiones que no se podían ver claramente. Muchas veces pasa que los representantes de los padres se alejan entre sí y ahí se devela una separación”, contó Azcurra. Hasta los muertos se representan, en este caso las personas que lo hacen deben acostarse adonde les parezca dentro del espacio que se está trabajando.
Para ser constelador hay que estudiar. Se realizan cursos divididos en módulos. En total son quince los módulos que hay que superar para obtener el título. Consultada sobre la relación de esta terapia con el mundo del ocultismo, la mujer explicó que las constelaciones familiares están basadas en fundamentos científicos y que son fruto de años de investigación interdisciplinaria. “Yo quisiera para que crean que vieran cómo las personas que representan a los familiares del consultante asumen los roles fenomenológicamente”, añadió la también profesora de Yoga.
La mujer contó que uno de los talleres una mujer que vivía amargada decidió prenderse y ser consultante. La señora tenía un hijo y varios problemas que no había resuelto con su familia. “Ella hizo la constelación familiar, y fue en la terapia como se dio cuenta que se le habían muerto cuatro hijos que no nacieron porque los había perdido. Descubrimos juntas que la pena que tenía era porque no había resuelto este tema de sus niños muertos”, explicó la caucetera.
Los talleres se realizan en la casa de Azcurra. Muchas personas se prenden semana a semana a la propuesta pero no todos se transforman en consultantes. “Con esta especie de terapia la gente se libera de pesadas mochilas emocionales y logran reencontrarse con ellos mismos y empezar el camino de la felicidad”, remató la mujer.
El dato
El esoterismo se refiere a toda doctrina que requiere un cierto grado de iniciación para estudiarla en su total profundidad, es por esta razón que las constelaciones familiares entran dentro de esta definición.
Bert Hellinger, el creador
Nacido en 1925, estudió filosofía, teología, y pedagogía. Posteriormente, se hizo psicoanalista y profundizó también en la Dinámica de Grupos, Terapia Primaria, Análisis Transaccional, y diversos métodos hipnoterapéuticos. Tras 16 años trabajando en Sudáfrica como misionero católico, desarrolló su propia Terapia Sistémica Familiar: las Constelaciones Familiares.