Dentro de pocos meses, la Fundación Marina Echenique (FUNDAME) que ayuda a los chicos con cáncer verá concretado el sueño de 11 años de la casa propia, totalmente refaccionada. Hace unos días firmaron el boleto de compra-venta para adquirir la vivienda que alquilaban (con la colaboración de Desarrollo Humano) y que ahora compraron gracias a un subsidio gubernamental. A principios de 2015 esperan tener todo el lugar remozado para intensificar el trabajo con alrededor de 350 chicos que pelean contra el cáncer en el hospital público, según dijo la presidenta de la institución, María García.
El tener casa propia implicará mejorar la atención de los pacientitos que hacen tratamientos oncológicos en el Hospital Rawson, que llegan desde departamentos alejados o que no pueden volver a sus casas por diversos motivos. FUNDAME les ofrece un lugar para alojarse al niño y uno de sus papás. Actualmente hay dos habitaciones con baño. Además, les dan desayuno, almuerzo y cena. Según García, con lo que queda del subsidio harán refacciones en la vivienda para incorporar un salón de usos múltiples que servirá sobre todo para los talleres que se les da a niños y padres, y en una planta alta construirán tres dormitorios más con baño, para aumentar la capacidad de recepción.
La casa FUNDAME, ubicada en Rivadavia 1437 –este- Santa Lucía, se usa desde el 29 de noviembre de 2013, cuando Desarrollo Humano empezó a pagar el alquiler en medio de la preocupación por no perder el espacio, ya que la casa anterior ubicada sobre calle 9 de Julio les costaba muy cara y era imposible para la institución, que se sostiene con donaciones, mantenerla. El 18 de septiembre recibieron un subsidio en Casa de Gobierno. "Nos dieron 1,1 millones de pesos que salía la casa y el Gobernador nos dijo que nos iba a ayudar con las refacciones, con material y mano de obra, creemos que por alrededor de 500 ó 600 mil pesos”. La directora contó que el soporte oficial llegará en 4 cuotas y que una vez que tengan el título de propiedad, en diciembre, iniciarán las mejoras, con la idea de tener la ampliación hecha a principios de 2015.
"Desde que tenemos la casa, prácticamente todos los meses tenemos uno o dos, actualmente vienen dos de Barreal y una de Jáchal”, aseguró García. Atienden a chicos de hasta 18 años pero "desde 2015 empezaremos con jóvenes-adultos de 18 a 35 años y además vamos a darle asistencia a los 36 niños hemofílicos que hay en la Provincia. Hicimos un convenio con un laboratorio para que los chicos hagan natación, se le compra todo, porque es la única actividad que pueden hacer, ya hemos hablado con una piscina para que empiecen este mes”, contó la líder de FUNDAME.
En el hospital Rawson, la institución alcanza a alrededor de 350 niños con cáncer y hemofilia. "Hay desde un bebé a un chico de 18 años, que llegan al hospital sin cobertura social. Estamos con ellos en forma permanente, actualmente hay 78 chicos en tratamiento”, agregó. La institución, además de la casa en Santa Lucía, ofrece la histórica sede en los jardines del Rawson. La prefabricada por dentro es un lugar de contención con mesitas de colores y televisores para hacer más llevaderos los días a los niños que deben pasar por duros momentos durante el largo tratamiento. Hay alrededor de 50 voluntarios que van al primer piso del Hospital y dan apoyo anímico y juegan con los pequeños. Además, si hace falta hacer un estudio que no se hace en el Hospital, lo paga la institución, y ofrece asesoría psicológica a padres y pacientes. "En la casa damos talleres de carpintería y música, y la idea es que vaya toda la familia porque a veces los hermanos quedan aislados durante el tratamiento de los chicos con cáncer”, contó María.
Todo lo logran gracias a donaciones y actividades especiales como desfiles de moda y campañas como "Trenzando voluntades” que desde hace dos años impulsa la donación de cabello para hacer pelucas para pacientes oncológicos. El año pasado y este hicieron subastas solidarias, incluidas camisetas de deportistas famosos como Lionel Messi.
En el nombre de la madre
FUNDAME nació hace 11 años cuando la madre de María García, Marina Echenique, murió de cáncer. "La doctora (María Elizabeth) Arrieta hacía poco había llegado a San Juan y mi madre de 70 años falleció después de luchar 10 años contra la enfermedad y ahí nació la idea. Éramos un grupo en el Banco Hispano y lo primero que se hizo fue armar la pieza y hacer un consultorio. La casa del Hospital surgió hace 6 años cuando estaba de director (Armando) Rosales y tuvimos mucho apoyo de él, nos dio un espacio y armamos la prefabricada. Mi marido José Cerdera y mis dos hijos me ayudan”, contó María.