Como supervisora de Higiene y Seguridad, Romina Ortíz tiene 183 hombres bajo su control, y es la única mujer en toda la obra. Con 35 años de edad, la técnica cumplió antes funciones en las minas Lama y en Veladero hasta junio de 2012. “Quería entrar acá e insistí y entré. En la obra estoy en todos los frentes”, asegura. Ella tiene profundos conocimientos en primeros auxilios y es muy común que la busquen a diario varias veces para tomar la presión o hacer alguna curación a alguna herida de trabajo en los operarios de grandes máquinas. “Tuve dos accidentes moderados que fueron en mano, con cortes con una sierra y yo paré la hemorragia hasta que llegó la ambulancia”, cita como ejemplos.
Romina es una mamá fuerte, cría a dos chicos de 11 y 9 años y perdió una hija. Su pareja es docente y se ocupa de los niños cuando ella trabaja, en turno de corrido de 7 a 18 horas. Dice que es su pasión hacer lo que hace: “Muchas de mis amigas me dicen ‘¿cómo hacés para estar entre tantos hombres?’, yo les digo que es lo que a mí me gusta”, asegura enfundada en casco, overol y botas de goma.