“Una vez partí la moto en dos partes. Literalmente. Trabajaba para una farmacia y ahí tenés que andar sí o sí al palo todo el día para poder meter más viaje, que es por lo que te pagan. En 10 años que llevo trabajando en el delivery, tuve 7 caídas, 3 accidentes de tránsito y me asaltaron 9 veces”. La violenta anécdota y los tristes récords son de Maxi Olmos, que a sus 28 años hizo del delivery su forma de vida y con la que mantiene a sus dos hijos, de 3 y 2 años. El mundo del delivery en la Ciudad, desde adentro.
viernes 1 de mayo 2026




