Por Viviana Pastor
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Pedro Sondereguer Cámpora tiene una idea fija: lograr el reconocimiento de su abuelo Juan Carlos Cámpora, primer rector de la Universidad Provincial Domingo Faustino Sarmiento, base de la actual UNSJ, y desaparecido en San Juan durante la última dictadura militar.
Diplomático de carrera
Pedro tiene 37 años y definirse por la carrera diplomática le llevó varios años. Su primer intento universitario fue en Matemática y Física, que le encantaba, pero abandonó en cuarto año para abocarse a la literatura, su otra pasión. En cuatro años se recibió de Licenciando en Letras y empezó a trabajar en colegios privados, luego intentó estudiar cine, pero no pudo ingresar al instituto. Sentía que la docencia no era lo suyo, fue cuando su padre le sugirió que estudiara la carrera diplomática, ya tenía una buena base de estudios universitarios y una gran experiencia de vida en varios países. Después de pensarlo, Pedro ingresó al Instituto del Servicio Exterior de la Nación y luego de dos años de estudio, tres pasantías y tres años de trabajo en Buenos Aires, fue destinado al Consulado en Miami, donde trabaja desde febrero de este año y donde vive junto a su esposa Dalina y sus hijas Catalina y Agustina, la última nació allá, dos días antes de esta entrevista.
Al final, Pedro pone en valor el encuentro con San Juan: “Cuando me vine a Miami dejé todo, pero me traje los documentos de mi abuelo. No podía arriesgarme a dejarlos, no los puedo perder, es lo único que tengo de mi abuelo, es lo único que puedo hacer por él… me emociono… mirá qué casualidad que te encuentro en Miami por este tema y tengo acá estos papeles”.
Cámpora: Compromiso total
Juan Carlos Cámpora nació en Lomas de Zamora, Buenos Aires, se recibió de Ingeniero y por consejo de un amigo, se fue a San Juan a buscar trabajo. “Le encantó San Juan y se quedó, tenía hermanos que también se fueron y se quedaron allá, donde aún viven tíos y primos; ahí nacieron sus hijos Juan Carlos y María Cristina, de su primer matrimonio”, cuenta el nieto.
Fue secretario General de la Gobernación de San Juan en el gobierno de Eloy Camus; fue Director de Fabricaciones Universitarias, y el primer Rector de la Universidad Sarmiento, entre 1964 y 1966. En este periodo, fundó el Museo Arqueológico, base del actual Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo "Prof. Mariano Gambier" de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la UNSJ.
En su libro Historia de Víctimas del Terrorismo de Estado, Eloy Camus señaló que Cámpora fue la persona que en San Juan defendió con mayor pasión los logros de la Revolución Cubana, siendo el encargado de repartir el diario “Granma” en la provincia y sintonizar por onda corta Radio Habana.
A principios de los ’70 el ingeniero se relacionó con militantes del peronismo revolucionario de la ciudad de La Plata y Capital Federal, tales como John William Cooke y su esposa Alicia Eguren, de quienes se hizo muy amigo. Pedro contó que ella le mandaba gente para que entrenara y que según le dijo su madre, Juan Carlos adhirió a Montoneros pero no fue parte de la conducción ni fue orgánico, “simplemente adhirió".
Tenía 58 años cuando fue secuestrado-desaparecido por una patota militar, el 25 de febrero de 1977. Fue entre las 8,30 y las 9, cuando salía de su casa del Barrio Juan XXIII para ir al médico, al que nunca llegó.
Su desaparición entró en la causa Marianne Erize, Daniel Russo, Juan Carlos Cámpora, en el juicio por delitos de Lesa Humanidad que se desarrolla en la provincia.
Camus explicó que el ingeniero le prestaba una casa suya a Poblete, sobre calle Sabattini. Que escondió a Erize y por eso la absoluta relación con la caída de esa casa, “eso está probado en este juicio”, dijo.
“En función del allanamiento que encabeza Jorge Olivera, según testimonios de los vecinos, Cámpora mandó una carta a su hija y le advirtió que podría ser víctima de desaparición.
No hay ningún testimonio que diga cuál fue el destino de Cámpora, no hay sobrevivientes que lo hayan visto. Sí vieron cuando lo fueron a buscar, iba en su auto un Citroën 3CV al médico, lo secuestraron y el auto estuvo en la Central de Policía de la provincia”, contó Camus.
El juicio se encuentra en la etapa de alegatos de la defensa de los represores acusados; el representante del Ministerio Público Fiscal, Mateo Bermejo, pidió que los imputados Horacio Julio Nieto, Orlando Martel y Jorge Antonio Olivera sean condenados a prisión perpetua.
Mientras que solicitó 25 años de prisión para Juan Francisco Del Torchio, Gustavo Ramón De Marchi y Daniel Gómez; para Alejandro Manuel Lazo, solicitó la pena de 15 años de prisión.
Luego, en el fin del juicio, se leerá la sentencia y para ese momento María Cristina quiere estar en San Juan.
