Por Miriam Walter
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El tabaquismo es la principal causa de mortalidad evitable. Para tratarlo hay métodos medicinales y no medicinales. Tiempo de San Juan habló con expertos de ambas escuelas para saber las claves para dejar de fumar. Antes, algunos datos interesantes:
-El tabaco produce enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cáncer. La exposición al humo de tabaco ajeno es causa probada de enfermedad y muerte en las personas que no fuman, aumentan el riesgo de infarto de miocardio, cáncer de pulmón y mama, entre otros tipos de cáncer, enfermedades respiratorias y otros daños.
-En la Argentina, el 30 por ciento de la población adulta fuma. Esta cifra es una de las más altas de la región. El consumo de tabaco produce más de 40.000 muertes anuales, se gastan 7.000 millones de pesos en tratar las enfermedades causadas por el tabaco. El consumo de tabaco es la principal causa de mortalidad evitable en el mundo: por año hay 4,9 millones de defunciones.
-El cigarrillo es el culpable de uno de cada cuatro infartos. A diferencia de las otras causas, como diabetes, obesidad, hipertensión o colesterol alto, el tabaquismo se puede eliminar por completo.
-“El tabaquismo, como está pasando con la obesidad y la comida chatarra, está reduciéndose a los que menos educación y nivel económico tienen. La gente en realidad no elige un estilo de vida que no sea saludable, sino que padece un estilo no saludable”, dijo el cardiólogo local y especialista en tabaquismo Gustavo Alcalá..
-“Hay empresas en San Juan que le han pagado el tratamiento a sus empleados para que dejen de fumar. También hay municipios libres de humo. En San Juan, en 2005 se sancionó una ley que prohíbe fumar en lugares públicos cerrados. En países desarrollados como Canadá le mandan gratis parches con nicotina a la casa de los ciudadanos para que dejen de fumar”, aseguró el cardiólogo.
-“En San Juan, fuma menos gente que hace 5 años. Se hizo una encuesta en 2009 y otra en 2005 y el tabaquismo había bajado”, afirmó Alcalá.
-De los que fuman, son adictos a la nicotina el 95% y, para comparar, sólo el 5% de los que toman alcohol son alcohólicos. Se considera adicta a la persona que consume una sustancia sabiendo que le hace mal pero no puede parar, deja de hacer otras actividades por la sustancia y está pendiente de ella las 24 horas.
-“El SIDA tarda 10 años en matar, mientras que el cigarrillo se toma entre 15 y 20. La mayoría de los fumadores argentinos fuma 20 unidades por día y para los efectos adversos no importa si el cigarrillo es rubio, negro, ligth, porque el tabaco no hace daño pro la nicotina sino por la manera que entra al cuerpo que es la combustión”, según Alcalá.
-En el tabaquismo hay mucho desconocimiento que juega en contra de las víctimas. Hace unos años el equipo de Alcalá hizo un estudio, enviando estudiantes de Medicina a las farmacias de San Juan preguntando qué tratamientos tenían. Algunos farmacéuticos conocían sólo uno y un escaso 15% de las farmacias hicieron la lista completa de los medicamentos disponible. Incluso, recomendaban fuerza de voluntad y la toma de tranquilizantes. En San Juan se fabrica uno de los remedios, basado en Bupropion.
- En San Juan, promedio, cada 10 que intentan dejar de fumar, cada vez que intentan, logran hacerlo 3.
-El cierto que dejar de fumar engorda porque el cigarrillo disminuye el apetito, pero se puede moderar, en promedio los que dejan de fumar suben 6 kg. No hace falta siempre un psicólogo para dejar de fumar.
-Métodos medicinales
Los tratamientos médicos son personalizados. Hay distintos planes, para mayores de 18 años, menores de 18, embarazadas, no embarazadas, donde influye cuánto fuma y en qué período quiere o debe dejar de fumar en caso, por ejemplo, de enfermedades graves, según explicó Alcalá.
“El paso inicial para dejar el cigarrillo es no culparse, porque el que fuma es víctima del tabaquismo pero tiene capacidad para cambiar. Hay estudios recientes que dicen que el 50% de los que dejan de fumar lo hace de manera caótica, lo decide un sábado a las tres de la tarde por primera vez en su vida y el sábado a las tres menos cuarto no lo tenía pensado, pero se le muere un amigo y le cae la ficha. La otra mitad lo hace de manera programada. Hay un abordaje antiguo que dice que los fumadores o dejan el cigarrillo de una vez por todas o no se le brinda más ayuda. Las nuevas perspectivas le dan al fumador varias opciones: puede dejar de fumar por completo y abruptamente, puede primero disminuir a la mitad lo que fuma para dejar después, puede querer no fumar solamente en su casa o en el trabajo, puede sólo aprender a usar el tratamiento de manera tal que cuando se decida, lo aplique”, dijo el cardiólogo.
Hay dos alternativas para dejar de fumar: con medicación y sin medicación. Se propone que no use medicación al paciente que fuma menos de 7 cigarrillos por día, a las embarazadas, a los menores de 18 años o a quien quiere hace un intento sin medicación antes de medicarse. Para el resto hay tres tipos de tratamientos medicinales. Uno es con nicotina medicinal purificada que viene en forma de parche, pastilla, de chicle, de caramelo y de spray para nariz o boca. Tienen distinto alcance: algunos como el parche liberan nicotina durante horas mientras que el chicle o caramelo sólo por momentos. Los otros dos son remedios que son simuladores de la nicotina en el cerebro: uno de ellos sólo la imita (monodrogaBupropion) y el otro bloquea a la nicotina original y le hace creer al cuerpo que entró mucho más de lo que entró (monodrogaVareniclina). Hay 4 o 5 marcas de cada remedio. En general las pastillas se toman dos veces al día y hace efecto recién a las tres semanas y puede provocar náuseas, insomnio o digestión lenta, entre otros efectos adversos.
Los medicamentos se aplican en distintas intensidades y dosis, dependiendo de cada caso. Un tratamiento estándar cuesta entre 200 y 600 pesos al mes. El tratamiento dura entre 1 mes y 1 año promedio. Mientras se hace el tratamiento se pueden hacer múltiples intentos.
Hay un tratamiento para casos especiales –no en San Juan, pero sí en Córdoba o Buenos Aires- que se basa en la internación del paciente.
Más información en hospitales Marcial Quiroga y Rawson y centros privados como CIMAC.
-Métodos no medicinales
Fuera de las pastillas, hay diversos métodos – a los que los médicos no dan crédito- que van desde la acupuntura, la relajación profunda y la hipnosis hasta láser aplicado en nariz u oreja.
En San Juan hay algunos lugares donde se ofrecen disciplinas que pueden ayudar al fumador, según sus instructores. Uno de ellos, Ceferino Martínez, que forma parte del centro Oriente, contó sobre dos disciplinas en particular, de origen chino. Una es el Chi Kung, que trabaja con la energía del cuerpo y que se puede usar “para prevenir enfermedades y tratarlas”, según dijo.
“Con la debida constancia y tiempo de trabajo, se puede lograr dejar de fumar, porque esta disciplina fortalece la voluntad y la espiritualidad. El Chi Kung propone varias prácticas, una de ellas es el Liang Gong que consta de 36 ejercicios para trabajar la parte interna y la externa del cuerpo, que se basa en movimientos físicos, respiración y ajuste de la postura. Otra de las disciplinas que enseña Martínez y que pueden aplicarse contra el tabaquismo es el Tai Chi, que es un arte marcial interno que se expresa hacia afuera. Es más complejo que el Chi Kung porque trabaja con danzas aplicadas y con elementos como abanicos o espadas.
Más información en Oriente, San Luis 561 (oeste).
