PERSONAJE

El sanjuanino que le puso música a Gardel

Se trata de Saúl Salinas, un cantautor nacido en Trinidad que se fue a probar suerte a Buenos Aires. El Zorzal Criollo cantó decenas de temas escritos por Salinas. El sanjuanino fue asesinado en 1921 y aún el paradero de su cuerpo es un misterio. Por Natalia Caballero.
viernes, 31 de mayo de 2013 · 08:27

Por Natalia Caballero

Letras cargadas de poesía acompañadas de delicados acordes fueron los que dejaron sin aliento al gran Carlos Gardel. El hombre que creó estas bellas canciones era sanjuanino, su nombre era Saúl Salinas. Los principales exponentes del folclore argentino lo reconocen como uno de los grandes músicos del siglo XX, como el preferido del Zorzal Criollo, que cantó temas suyos hasta el día de su muerte. El guitarrista y cantautor Salinas nació en Trinidad y antes de que la reconocida  empresa discográfica Columbia le grabara su propio disco, cayó muerto a metros del Partido Radical, asesinado de un tiro en la espalda. El paradero de su cuerpo aún se desconoce.

Saúl Salinas nació el 5 de octubre de 1882, en Trinidad, Capital. Desde pequeño se sintió atraído por la música, por eso siendo un niño empezó a aprender a tocar la guitarra. Su gran talento lo llevó a desplegar su arte en fiestas familiares y hasta en importantes eventos sociales.

Como ser músico no era una profesión bien vista a principios del siglo XX y menos en una provincia tan conservadora como San Juan, con 14 años Salinas comenzó a buscar trabajo. Durante dos años fue chofer de la acaudalada familia Videla, dueñas de extensas hectáreas de viñedos. También tuvo instrucción policial y debido a su buen comportamiento y desempeño llegó a ser subcomisario de la Seccional Primera.

Aunque no estaba en una mala posición económica, su amor por la guitarra pudo más. En 1902, con apenas 20 años, pateó el tablero y se mudó a Buenos Aires con un único objetivo: desarrollarse artísticamente. Por bares y burdeles se paseó Salinas durante dos años al menos. Aunque tocara en lugares chicos, el artista mostraba todo su talento, no le importaba que su público estuviera compuesto por borrachos, que nadie lo escuchara, lo mismo le imprimía pasión a cada uno de sus temas y se desvivía por dejar lo mejor de sí en el escenario.

La particular cadencia de sus canciones, cuyas letras estaban signadas por una gran carga poética le asignó el título a nivel nacional de creador de la tonada cuyana. Fueron esas tonadas las que enamoraron a Gardel. Pocos saben que el Zorzal Criollo, antes de consagrarse a nivel mundial con el tango, cantó tonadas compuestas por el propio Salinas, incluso fue la segunda voz del dueto Salinas-Gardel. Este dúo grabó para Columbia tres discos (un total de seis canciones) en las que Saúl Salinas hace la primera voz y Gardel la segunda. Se desconoce el destino de esos registros.

Luego, el dueto se disolvió porque la carrera del rey del 2x4 tomó vuelo. “Mírala cómo se va”, “Sanjuanina de mi amor”, “Chinita linda”, “Mi palomita”, “Porque te quiero, Margarita”, “El sapo y la comadreja”, “Dónde estará”, “Ámame mucho”, “La Cuyanita”, son algunas de los temas de Salinas que interpretó el Zorzal Criollo.

Cuando el dueto se disolvió, Salinas siguió su camino artístico de la mano de la composición. El hombre nunca paró de crear. Fue durante sus años en Buenos Aires cuando se embebió de ideas radicales. Recuerdan los que lo conocieron y dejaron su testimonio que siempre criticaba la división de clases que había en San Juan en la década del ’10.

Según explicó el historiador Edgardo Mendoza, a principios del siglo XX 300 familias eran las propietarias de la mayor parte de los emprendimientos de la provincia. El florecimiento económico, que llegó de la mano del ferrocarril, permitió que San Juan pasara de tener 3.000 hectáreas de viñas a 70.000 en poco tiempo. Sin embargo, la bonanza económica sólo era disfrutada por unos pocos, que no distribuían sus ganancias con las clases más humildes. Los pobres eran pobres desde que nacían hasta que se morían, no tenían derechos sociales.
Esta realidad movilizó a Salinas, que se enamoró de la doctrina radical. Su afición fue tan grande, que hasta sus temas comenzaron a tener una fuerte impronta política.

Recién cuando Federico Cantoni toma la gobernación, hubo cambios a favor de la gente más humilde. Pero la previa a la obtención del liderazgo cantonista, se vivieron tiempos muy convulsionados en la provincia.

Con 49 años recién cumplidos, Salinas estaba prácticamente en la cima de su carrera. La discográfica Columbia había fijado sus ojos en él para que grabara un disco con canciones de su autoría. Antes de iniciar las grabaciones, el músico desembarcó en la provincia a principios de diciembre de 1921.

Su devoción hacia el radicalismo lo llevó a la sede del partido radical, ubicado en ese entonces por sobre calle Santiago del Estero. En el edificio se encontraba un ex comisario que había sido retirado del cargo, Antonio “El Mosquito”  Andino. Aparentemente Salinas se trenzó en una discusión ideológica con El Mosquito, que terminó trágicamente. El músico luego de interpretar unos temas de fuerte influencia radical, decidió retirarse entrada la madrugada. A pocas cuadras del lugar, Andino le pegó un tiro en la espalda a Salinas. Si bien la teoría con más asidero es por las diferencias ideológicas existentes entre ambos, no es la única. Algunos dicen que Salinas salía con la mujer del Mosquito.

Según aseveran testimonios de la época, Gardel desembarcó en la provincia cuando se enteró que habían asesinado a su amigo, en 1921. Si esta hipótesis fuera cierta, el Zorzal Criollo habría pisado San Juan no solo una vez, sino dos. La historia oficial indica que el 3 y el 4 de julio de 1933 el Rey del 2x4 cantó en el Cine Cervantes (donde ahora está la DGI) por única vez.

El gran músico Saúl Salinas fue prácticamente borrado del mapa, incluso hoy no se sabe dónde fue a parar su cuerpo. Los principales referentes del tango y del folclore del país recuerdan al sanjuanino como uno de los mejores compositores que haya dado esta tierra.

La Madrugada

(Letra de Saúl Salinas)

No ver a tu corazón?
¿qué dice usted?
adorada prenda querida
así ha de ser;
y verá que por tu amor
¿qué dice usted?
estoy al perder la vida,
así ha de ser.
No te duermas mi querida
no te duermas mi adorada,
!que viene aclarando el día
la madrugada!
Estoy al perder la vida,
¿qué dice usted?
En la agonía muy fuerte
así ha de ser.
Al verte todos los día
¿qué dice usted?
mis ojos lloran por verte
así ha de ser.
No te duremas mi querida,
no te duermas mi adorada...
¡qué viene aclarando el día
la madrugada!
Soñé que el fuego se helaba
¿qué dice usted?
y que la nieve se ardía
así ha de ser.
Y por soñar imposibles
¿qué dice usted?
soñé que tu me querías
así ha de ser
No te duermas mi querida,
no te duermas mi adorada,
¡que viene aclarando el día
la madrugada!

 

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