La tierra acumulada en las camillas y en los armarios no amedrentó a las 30 personas que aguardaban ansiosas el lunes 20 de mayo el remate de elementos que se utilizaron en el antiguo servicio de Traumatología del Hospital Rawson. Sin dudarlo, la gente revolvía entre las montañas de muebles para encontrar algún artículo que les fuera útil y pudieran adquirir. La venta de usados, organizado por la Cooperadora del Rawson, se realizó con total normalidad y es la antesala para la gran demolición del emblemático edificio, que se convertirá en un espacio verde.
El remate es el tercero que se realiza en el nosocomio desde que comenzaron los traslados al nuevo edificio del Rawson. El primero implicó la venta de todos los elementos que se utilizaron en Maternidad, el segundo fue del mobiliario de Consultorios Externos (que se renovó por completo) y este último, que incluyó desde muebles hasta algunos instrumentos para practicar cirugías. Por eso, el personal del hospital es el que generalmente concurre a los remates, que organiza la Cooperadora.
Una camilla servía como base para sostener colchones, partes de camas ortopédicas y hasta pinzas extrañas. De esa maraña de cosas, que parecía no servirle a nadie, salía un comprador contento por el instrumental hallado, ideal para su hija que estudia medicina. Como ese caso, son decenas.
Los precios a los que se vendieron los elementos fueron bastante accesibles, un banquito de metal se conseguía por $20, un armario a $150, un fichero de metal a $150 (los chicos) y $180 (los más grandes). “Los elementos que más busca la gente son las camas ortopédicas, los bancos de espera, las mesas de luz y los ficheros”, destacó la presidenta de la Cooperadora, Ana María Molina.
Con el remate no se persiguen fines de lucro sino recaudar dinero para comprar otras cosas que el hospital necesite. Todos aquellos elementos que no se lograron comercializar, serán vendidos en lote a una recuperadora. Además de juntar fondos, el otro gran objetivo que tuvo la mega venta fue desocupar el edificio para que sea demolido próximamente (no hay una fecha definida, pero será inminente).
El servicio de Traumatología del Hospital Rawson fue un área modelo a nivel país, por la profesionalidad de sus médicos, que siempre bregaron por mejorar la calidad de vida de los pacientes que ingresaban allí. En 1924 fue inaugurado el servicio, exactamente 11 años después de que abriera sus puertas el nosocomio más grande de San Juan.
El doctor Ramón Peñafort fue el médico que impulsó con mayor vehemencia la creación del servicio de Traumatología y quien estuvo a cargo del servicio durante años, que fue el primero en ser público en todo el país. Incluso, en 1989 se impuso su nombre al área.
El servicio fue modelo en Argentina porque allí se hicieron operaciones complejas, se empezó a utilizar la hidroterapia como método de rehabilitación pos cirugías óseas y también se fabricaban prótesis de madera y hasta zapatos ortopédicos, en un taller que cerró sus puertas a fines de la década del ’70.
Cuando se anunció la demolición del edificio hubo cierto revuelo porque el Colegio de Arquitectos se opuso a que se derribara la estructura por su importante valor histórico. Sin embargo, es una decisión tomada. Allí se construirá un espacio verde, según indicó el Director del Hospital, Armando Rosales.
La plaza se unirá con el espacio de recreación que hay en el centro del nosocomio. La idea es que allí, quienes visiten a los pacientes, puedan descansar, comer y disfrutar de la naturaleza. El diseño incluye la reforestación total del espacio, la construcción de canteros y la colocación de bancos.
Rescatar la historia




