Ningún libro hay en la biblioteca del despacho de Humberto Rosas Caballero, miembro de la sala III de la Cámara Civil, la que quedó en el ojo de la tormenta por dos fallos contradictorios revisando otros que en primera instancia había firmado el enjuiciado Carlos Macchi: es que en octubre, la Cámara de Diputados ya la aceptó la renuncia y está esperando la baja del ANSES, que le llegará en estos días, para pasar a retiro efectivo.
De esta manera, la polémica sala perderá a sus tres integrantes del momento bajo sospecha. Moisés Moya, señalado además por su relación con Graffigna y a pesar de ello no haberse apartado, quien ya se jubiló; Catalina Cúneo de García, quien recibió la aprobación parlamentaria de su renuncia hace dos semanas y espera el retiro de la ANSES, y el citado Caballero.
La sala revisó dos de los cuatro fallos de Macchi por los que está siendo sometido a jury: Ruiz Guillermo y Canal Benavídez. En el primero, admitió el pago de muros y veredas dudosos y aumentó el cálculo de intereses. Pero en un caso posterior de un terreno sobre calle Paula (Herrería), sacado cuando ya estaba encima la denuncia penal, el criterio fue distinto: no a la verda y los muros, tampoco a los intereses.
Por esa contradicción hubo interés en la querella por hacerles jury a los dos miembros que se mantienen, aunque ya ambos tienen aceptada la renuncia en Diputados.