Las expectativas eran enormes: sumar a la excelencia musical a la que nos tiene acostumbrados la Camerata San Juan, a la mágica danza del bailarín Iñaki Urlezaga y su ballet, en cuatro funciones gratuitas, en el Teatro Sarmiento. Pero a las 9,30 del sábado, domingo y hoy ya no había entradas para entregar. La gente mostró su furia contra los empleados del teatro que se bancaron más de un insulto.
Las entradas debían retirarse el día de cada espectáculo a partir de las 9. Lo cierto es que los que no madrugaban y llegaban a las 9,30 se quedaban sin entradas. En el teatro dijeron que sólo les dieron 400 entradas para entregar y que mucha gente se plantó muy de madrugada en la vereda para tener su ticket; y aclararon que sólo entregaban dos por persona. Mientras que desde el Ministerio de Desarrollo Humano, organizador del evento, aseguraron que de las 800 entradas disponibles ellos sólo repartieron 100 entre instituciones de danza.





