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Por Natalia Caballero
Cada vez más mujeres se animan a calzarse el uniforme azul para salir a la calle y ocuparse de la seguridad de los sanjuaninos. En la actualidad, integran la Policía de San Juan 114 oficiales y 500 suboficiales, un 50 % más respecto del 2003 según datos oficiales. Si bien las mujeres representan el 20 % del total de la fuerza de seguridad, todavía son pocas las que llegan a ocupar un cargo jerárquico.
Una década atrás, las actividades que podían realizar las mujeres dentro de la fuerza eran muchas menos que las que pueden desarrollar ahora. A partir del 2003, las mujeres pueden ser choferes y motoristas, mientras que antes estaban confinadas en su mayoría a actividades administrativas y a la Brigada Femenina. Luego, con cierta resistencia de la plana mayor, las mujeres se incorporaron a los operativos y también a la Brigada de Investigaciones. Finalmente, las chicas llegaron hasta el Comando, un área reservada tradicionalmente a los hombres.
Dentro de la Policía admiten que les costó mucho a los hombres aceptar a sus compañeras en la labor diaria, pero que a poco a poco, lograron una mayor adecuación. “La resistencia fue grande, sobre todo con el tema de sacar la mujer a la calle, pero ahora se nota que son más aceptadas”, explicó el actual Secretario de Seguridad y ex Jefe de la Policía, Miguel González.
Otra de las decisiones que les significó a los hombres mucho tiempo de procesamiento, fue cuando dos mujeres ascendieron al cargo de comisario y se designó a Miriam Casas al frente de la Escuela de Cadetes. Con esta designación, San Juan se convirtió en la segunda provincia después de Córdoba en donde una mujer ocupa un cargo de tal jerarquía dentro de la fuerza de seguridad.
Los fuertes de las mujeres como policías son dos: obtienen mejores declaraciones de las víctimas, porque generalmente se sienten más contenidas y respaldadas; y el otro es que son muy buenas investigadoras. A estos dones, se le agrega otro más, relacionado a la capacidad de trabajo como administrativas, en las cuales son más ordenadas y efectivas.
Otro punto que se anotan las mujeres tiene que ver con la escasa cantidad de sumarios que protagonizan. Según González, porque la mujer es menos trasgresora a las normativas vigentes y a los reglamentos en general.
El objetivo del Ministerio de Gobierno de ahora en adelante es incrementar la cantidad de mujeres que integran la Policía. La idea es que al término de su gestión, en el 2015, el 35 % de la fuerza esté conformada por mujeres.
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La Comisaría de la Mujer, a un paso
El puesto policial que ocupaba el Renar en el Barrio Edilco es el que se destinó a la Comisaría de la Mujer. Allí funcionarán cuatro oficinas: una abocada a los delitos de integridad sexual, otra a casos de violencia familiar, otra a trata de personas y otra a casos relacionados con menores de edad. Aparte, habrá un equipo interdisciplinario de médicos legistas, psicólogos y asistentes sociales. En total, trabajarán entre 60 y 80 mujeres.
Con respecto a los delitos contra la integridad sexual, lo que se busca con la comisaria es que las víctimas no tengan que contar su calvario tantas veces. Actualmente, la víctima tiene que contarle lo sucedido al oficial de guardia que le toma la denuncia, al Comisario y en Tribunales cuando llega la hora del juicio. Con la Comisaría funcionando, solo lo deberá hacer dos veces: una a la policía que le tome la denuncia y otra, en el litigio. Otro de los objetivos a cumplir es armar un sistema logístico para que se resguarden las pruebas.
Aún no hay una fecha definida para la inauguración, aunque se sabe que dentro de 90 días terminarán los trabajos edilicios. En cuanto al personal, ya está designado y estará a cargo de Miriam Casas y Carolina Vera.
