En la última tanda de juramento de los nuevos jueces que asumieron en el 2012, el jueves último Maximiliano Blejman se destacó del resto por su edad: con 36 años, es el más joven de los magistrados que llegaron al Poder Judicial de la mano de la jubilación del 82 % móvil, lo que permitió un histórico recambio.
A pesar de su corta edad, Blejman es un viejo conocido en el fuero penal sanjuanino. Es que empezó a trabajar en ese sector del Poder Judicial a los 18 años. Y lo hizo justamente en el Cuarto Juzgado de Instrucción, el juzgado en el que ahora se hizo cargo como juez.
Trabajando en ese juzgado fue que Blejman se recibió de abogado en la Universidad Católica de Cuyo a los 24 años, después de pasar por todos los cargos de un juzgado, desde escribiente hasta secretario, el puesto más alto al que pueda aspirar un empleado, ya que luego le sigue el cargo de juez, al que se llega mediante un sistema de designación a través del Consejo de la Magistratura y la posterior designación de la Cámara de Diputados.
“Yo empecé a trabajar en este juzgado justo cuando nombraron al doctor José A. Vega como juez. Después renuncié para hacer las especializaciones”, comentó Blejman, quien ahora ocupará el cargo que Vega dejó vacante tras ser ascendido a la Sala II de la Cámara Penal.
Una vez recibido, Blejman pidió licencia en Tribunales y se fue a Mendoza a realizar un postgrado en la Universidad Nacional de Mendoza en Derecho Procesal Penal. Allí se anotó por internet y quedó seleccionado para hacer un Máster en Ciencias Jurídicas Penales en la Universidad de Barcelona, en España.
“Cuando me salió esa posibilidad renuncié a mi trabajo en Tribunales. Cuando volví de España vine revolucionado, quería cambiar todo. Después aprendí cómo son los tiempos”, comentó Blejman.
Tras su regreso de Barcelona, Blejman realizó otro postgrado en Mendoza, esta vez en la Universidad de Congreso, donde se especializó en Derecho Penal Económico.
A partir de ese momento, Blejma regresó a la provincia y se ganó la vida como abogado litigante, siempre en el fuero penal.
Actualmente Blejman está casado y es padre de una beba de 9 meses.
Desde el jueves último se convirtió en el juez más joven del histórico recambio judicial que está atravesando San Juan.