SEDICIÓN PROVINCIAL

El primer juicio político del país, a un sanjuanino

Don Manuel José Zavalla (1867-1869), fue el motivo del primer juicio político que registra la historia argentina. Este episodio, vivido en nuestra provincia el 27 de marzo de 1869, tuvo fuertísimas repercusiones en toda la república, convirtiéndose en el foco de atención del país por más de cuatro meses. Pasó a la historia como “Cuestión San Juan”. Por Michel Zeghaib
martes, 27 de marzo de 2012 · 10:01

Por Michel Zeghaib
Especial para Tiempo de San Juan

Había que elegir a un senador nacional. La Legislatura de la Provincia de San Juan debía reunirse para cubrir la senaduría vacante que no pudo completar Domingo Faustino Valentín Sarmiento por estar ocupando el sillón de Rivadavia como Presidente de los Argentinos desde el año 1868. Todo pasó justo en el momento en que el Presidente había viajado a los EEUU. Un asunto de rutina política, como era esta elección, se convirtió en un infierno. Estalló una bomba que cubrió de humo espeso la provincia de San Juan. El enfrentamiento fue entre el gobernador sanjuanino Don Manuel José Zavalla y la facción opositora que componía la Legislatura de su propia provincia. ¿Qué pasó entre ambos?

La controversia surgió como una pulseada entre dos frentes políticos antagónicos que no estaban dispuestos a ceder terreno al momento de elegir quién sería ese senador. Por un lado, el llamado “Club Libertad” inspirado por el ex gobernador Manuel José Gómez, en complicidad con el entonces gobernador Manuel J. Zavalla, tenían su candidato: el Dr. Guillermo Rawson, ex Ministro del Interior de Mitre. Por otro lado, el “Club del Pueblo” sarmientista, apoyado por el presidente de la Legislatura provincial, Don Zacarías Merlo –costilla derecha del presidente Sarmiento–, tenían el suyo: Valentín Videla, ex Ministro del Interior de Sarmiento. Pero, para poder definir al elegido y futuro senador por San Juan, la Legislatura debía renovar sus bancas compuesta por veinticuatro diputados que se renovaban, la mitad de ellas, cada año, siempre al regresar del receso acostumbrado.

La oposición había logrado imponerse por trece a doce frente a un oficialismo que no estaba dispuesto a quedarse de brazos cruzados. Fue entonces cuando se desató, de ambos lados, una batalla campal. En medio de maniobras fraudulentas, conspiraciones y encarcelamientos ilegales, ambos grupos habían llegado a un enfrentamiento tal que, al parecer, no pintaba que tuviera un fin a corto plazo. ¿Se podía parar esa vorágine de corrupción? Sin perder tiempo, Sarmiento envió al Dr. Luis Vélez como interventor federal, para tratar de calmar las aguas. Vélez, hombre conspicuo y mediador, logró, sólo por un tiempo, llegar a un acuerdo entre las partes. No alcanzó a estar dos semanas, y partió hacia Buenos Aires creyendo que todo se había solucionado. Pero no fue así. Los diputados que apoyaban al Dr. Rawson pidieron al gobernador Zavalla que interviniera la Legislatura. Los diputados que apoyaban a Videla hicieron lo mismo, pero al Ejecutivo Nacional.

La primera respuesta vino de Zavalla que declaró sediciosa a su oposición y encarceló a sus más importantes dirigentes desconociendo lo que el Dr. Luis Vélez había realizado. A partir de esta maniobra, fue cuando el Poder Ejecutivo de la Nación declaró a Zavalla en sedición y rebeldía, tomó la casa de Gobierno bajo custodia militar, la Legislatura se convirtió en una Corte Política y, como estocada final, destituyó a Manuel José Zavalla de su cargo de gobernador, colocando en su lugar, como gobernador interino, a Don Ruperto Godoy.

Era entendible que Sarmiento no se quedara al margen de estos episodios. Sentía a San Juan en sus entrañas, y no dudó en tomar cartas en el asunto. Pero, ¿le correspondía a él, como Presidente, tomar la decisión de intervenir la Provincia?

Corrían los meses de enero y febrero. El senado estaba de receso, y Sarmiento se encontró en una situación engorrosa. San Juan estallaba en mil pedazos y el asunto no podía esperar más. Con lo cual, decidió intervenir la Provincia de San Juan, él mismo, desde el Ejecutivo Nacional, instaurando en la República Argentina, uno de los debates sobre Derecho Constitucional más ardientes y enriquecedores que ha tenido nuestro País: sobre los artículos 5º y 6º de la Constitución Nacional del año 1853 que rige sobre las intervenciones del poder nacional en las provincias del interior. Porque la mencionada Constitución declara que es injerencia del Congreso de la Nación decretar las intervenciones en las provincias cuando, en ellas, se vea amenazada la forma republicana de gobierno. Pero, en este caso, fue el Ejecutivo Nacional, más precisamente, Sarmiento quien la decretó y la llevó a cabo.

Meses después, fue tremendamente elocuente el discurso que pronunciara Mitre, el 19 de Junio de 1869, donde no sólo puntualizó en detalles la “Cuestión San Juan”, sino también trazó un impecable ensayo sobre las injerencias del poder central respecto del poder de las provincias. Además, fue Mitre quien bautizó esos meses como “Cuestión San Juan”, quedando instalada esta frase para referirse a todo conflicto de orden político que tuviera que ver con el tema. La síntesis de este conflicto político la expresa concisa y claramente Don Horacio Videla cuando dice que la famosa “Cuestión San Juan”, fue la rebelión de Zavalla contra la Legislatura provincial, y la intervención de Sarmiento decretada “con urgencia” durante el receso del Congreso.

Como conclusión de esto, sobrevino sobre el gobernador Zavalla el primer Juicio Político que conoció la Historia Argentina. El 27 de marzo de 1869 por la noche, en la Legislatura de la Provincia de San Juan transformada en Corte Política, se declara el interinato y se decreta la suspensión del Gobernador acusado, y el 28 por la mañana es ejecutado este decreto por las fuerzas nacionales, deponiendo de hecho a Zavalla y sus ministros.

Finalmente, un detalle no menor y al mismo tiempo curioso. Al parecer, el detonante primero de estos conflictos políticos, tuvo que ver con cuestiones financieras. ¿Qué pasaba? Manuel José Zavalla, Zacarías Merlo y Valentín Videla que, hasta la hecatombe eran parientes y amigos, también eran socios y dueños de una importante tienda importadora chilena llamada “Las cinco naciones”. Enfrentados por balances falsos y sospechas financieras del negocio, se desató un conflicto que nada tenía que ver con este orden de cosas.


(*) Fuentes:

(1) MITRE, Bartolomé. Discurso pronunciado en el Senado de la Nación sobre la intervención federal dispuesta por el Gobierno Nacional, para informar sobre la “Cuestión San Juan” [19 de Junio de 1869].
(2) VIDELA, Horacio. “Historia de San Juan”. TOMO V (Época Patria) 1862-1875. Academia del Plata. Universidad Católica de Cuyo. 1972.
(3) Archivo Histórico de la Provincia de San Juan. “Leyes y Decretos”. Tomo 3. Folios 120, 121, 123, 124, 125, 181, 210, 211.

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