Rolando García Gómez y su guitarra son embajadores del arte y la música sanjuanina desde hace décadas. Todo empezó en Concepción y el talento -amalgamado con profesionalismo- se encargó de encumbrar al Rolo como uno de los grandes del país.
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SUSCRIBITEEs uno de los grandes referentes de la guitarra en San Juan y Argentina. Hoy está al frente del Auditorio Juan Victoria, pero siempre con una criolla, su gran compañera de vida, muy cerquita
Rolando García Gómez y su guitarra son embajadores del arte y la música sanjuanina desde hace décadas. Todo empezó en Concepción y el talento -amalgamado con profesionalismo- se encargó de encumbrar al Rolo como uno de los grandes del país.
El hoy director del Auditorio Juan Victoria dijo presente en el ciclo ‘Media Hora Entre Preguntas’, en donde se animó a compartir buena parte de un pasado repleto de acordes y de sueños. Uno, el más especial de todos, tuvo a la inmortal Mercedes Sosa compartiendo el protagonismo con el orgulloso papá de Jazmín, Paula y Rocío.
-¿Cómo nace el vínculo tan fuerte que tenés con la guitarra?
-Nunca supe por qué se me dio por tocar la guitarra. En mi casa mi papá no tocaba la guitarra, mi mamá tampoco. Ningún tío, ninguna tía. Un abuelo sí tocaba la guitarra, pero yo nunca lo conocí. Sí sé que a los 4 años empecé a tocar la guitarra, aunque nunca he tenido claro si yo soy una parte de la guitarra o la guitarra es una parte mía.
-¿Tenés ese primer recuerdo con una guitarra en la mano?
-Nosotros vivíamos en Concepción y ahí cerquita de casa había un almacén. Yo iba y me trepaba al mostrador para sacar las tablitas que tenían las cajitas del dulce de membrillo. Esa era el primer robo programado y el segundo era ir al cajón de la plata y sacar las banditas elásticas. Con esas banditas estiradas entre los clavos de las tablitas yo me hacía mi guitarrita. Después iba a casa, me subía al horno de barro que había en el fondo, donde mi padre y mi madre hacían el pan que comíamos, y lo usaba de escenario.
-¿Cuándo aparece algún profe o figura similar en tu relación con la guitarra?
- Yo le decía a mis padres que me gustaría tener una guitarra y en unos Reyes Magos, cuando yo tenía 4 años, me regalaron una y todavía la tengo. Con esa misma guitarra he grabado la mayoría de mis discos. En ese tiempo yo iba a comprar la leche, con el hervidor en la mano, al tambo que había a la vuelta de mi casa y ahí estaba don Arnoldo Flores, que era profesor de guitarra. El ‘Payito’ Flores le decían y hasta tiempo después se convirtió en uno de los guitarristas del programa ‘La pandilla del Tío Melchor’, que se escucha en Radio Colón. Yo tomé clases con él hasta que el profe un día, con mucha honestidad y mucha generosidad, les dijo a mis padres que él ya me había enseñado todo lo que estaba a su alcance y de que era hora de que yo buscara otra persona para seguir sumando conocimientos.
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