Durante un operativo en Albardón, efectivos de la Policía de San Juan, junto a la Secretaría de Ambiente y un grupo de proteccionistas liderados por Luciano Castro, descubrieron un escenario de extrema crueldad animal. En el lugar hallaron entre 30 y 40 cadáveres de vacunos y equinos, varios de ellos descuartizados, además de una fosa con restos de caballos enterrados.
También encontraron animales vivos en estado crítico. Una yegua madre debió ser sacrificada por el nivel de desnutrición y maltrato que presentaba, mientras que cinco cachorros fueron rescatados de un gallinero, donde permanecían encerrados con lesiones en sus patas y afecciones en la piel.
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Los cachorros abandonados.
Después de algunos días, la Secretaría de Ambiente, en conjunto con los proteccionistas, logró dar en adopción a una familia a uno de esos cachorros, marcando un final esperanzador dentro del duro panorama que se descubrió en el descampado de Albardón.