La imagen de una perra extremadamente flaca, atada a un árbol colgando del cuello y tomada en el fondo de una vivienda de Santa Lucía, corrió rápido por las redes sociales de sanjuaninos, impulsada por personas que buscaban encontrar una solución al caso. Alertado por la estremecedora imagen, Luciano Castro, un proteccionista que lleva 10 años rescatando animales en la provincia, se acercó a la vivienda señalada y, no sólo corroboró que aquello estaba sucediendo allí, sino que además descubrió que había un segundo perro, cachorro, en estado similar. Después de una serie de acciones, pudo sacar del lugar a los animales y ahora espera conocer el diagnóstico del veterinario para saber si podrán salir adelante.
“Me llegó el pedido de ayuda como me llega siempre, por WhatsApp o las redes. Cuando vi la imagen me di cuenta de que el estado de la perra era deplorable, por eso me acerqué a la casa y, después, a hacer la denuncia en la Comisaría 5ta”, contó Luciano a Tiempo de San Juan.
Según su relato, fue mientras veía a la perrita desde las afueras de la propiedad ubicada sobre la calle Roque Sáenz Peña, a través de una rendija vio al cachorro, que estaba atado a un poste con un pedazo de alambre y una cadena muy cortos. Por eso, en la comisaría pidió el secuestro de ambas mascotas. Sin embargo, luego volvió al lugar y logró que el dueño de la casa les entregara a los animales voluntariamente.
“Al hablar con el hombre, me dijo que los tenía atados porque le habían matado un cerdo, unos conejos y gallinas. Pero si vos vez esos animales te das cuenta de que están en un estado de desnutrición calamitoso. La perra no se podía ni dar vuelta por lo tirante que estaba la soga en su cuello y lo que más me llamó la atención es que cuando la desatamos quedó con el cuello erguido, lo tiene en esa posición incluso ahora, imagínate el tiempo que debe llevar en esa postura”, detalló el proteccionista.
Al mismo tiempo, afirmó que, “yo creo que la hembra debe tener 2 o 3 años y el cachorro, unos 7 meses. Los vecinos dicen que a la perra se la dieron en adopción hace como 2 años y que, cada vez los animales lloraban, les pegaba con un palo o les daba patadas. Vos te das cuenta de que han sido golpeados, porque les acercás la mano para acariciarlos y se esconden. Sin contar que, además, están cubiertos de garrapatas”.
En cuanto a lo que sucederá a partir de ahora, el proteccionista dijo que, por ahora los animales están en una guardería al resguardo y serán atendidos por un veterinario en las próximas horas. “Así vamos a saber qué necesitan para recuperarse y, además, voy a poder llevar al informe a la Comisaría para que lo adjunten a la denuncia”, explicó el proteccionista.
Y aseguró que, una vez que los animales estén en condiciones, serán castrados y ofrecidos en adopción.