Evitar la contaminación lumínica nocturna en el cielo sanjuanino, es el objetivo de un nuevo proyecto en el que trabaja la Secretaría de Ambiente y que se busca aplicar en toda la provincia, a través de la creación de una ley. Para su desarrollo, las autoridades están realizando diversas reuniones con integrantes del Ministerio de Turismo, con el fin de acordar los mecanismos más adecuados, dada la importancia del cuidado del firmamento local y, al mismo tiempo, la fauna de la provincia.
Según se informó oficialmente, para avanzar sobre el tema, integrantes de la Subsecretaría de Desarrollo Sustentable, mantuvieron ya un encuentro con miembros de la Secretaría de Turismo. Allí, el subsecretario, Héctor Bustamante, planteó la necesidad de lograr una reducción lumínica en San Juan para evitar la contaminación del cielo, “ya que la provincia posee uno de los firmamentos más puros del país”, destacó.
En ese contexto, desde el área explicaron que, la idea central es trabajar en conjunto y, posteriormente, crear una legislación para establecer qué potencia de luces se debe colocar en los espacios públicos y cómo deben estar protegidas, dirigidas y proyectadas las farolas, para que los destellos no percudan el cielo, evitando así la contaminación y el cambio en el ecosistema.
“En este trabajo se tendrá en cuenta la observación e investigación de ordenanzas municipales, en caso de que existieran, como así también en la elaboración de un proyecto para regular las condiciones y características de la iluminación para proteger el cielo y las distintas especies”, indicaron.
Por otra parte, sobre el impacto de la contaminación lumínica, afirmaron que, “desde hace tiempo, especialistas advierten sobre esta problemática que afecta, principalmente, a la observación de las estrellas. Debido a esto es que Ambiente convocó a la secretaria de Turismo, Belén Barboza, para que forme parte de este trabajo, sobre todo para la preservación de emprendimientos turísticos y científicos que se desarrollan en la provincia”.
Y aclararon: “Esta tarea es integral porque también se contemplará la protección de aves que sobrevuelan en las noches guiadas por la luz de la Luna y las estrellas. El impacto lumínico de la ciudad puede desviar su curso o alterarlo e incluso cambiarles su ecosistema de vida y perduración de la especie”.
Ahora se espera el desarrollo de un segundo encuentro, que se realizará el próximo 26 de julio, en el Centro Ambiental Anchipurac, con el fin de que las autoridades puedan continuar diagramando el proyecto.