San Juan atraviesa un escenario desafiante en materia de donación de sangre: mientras la cantidad de donantes no muestra una mejora significativa, la demanda de transfusiones aumenta y todo indica que seguirá creciendo en los próximos años. Así lo confirmó Rosario Roca, titular del Instituto Provincial de Hemoterapia (IPHEM), al trazar un balance del año y advertir sobre una merma anticipada en las reservas.
Desde el IPHEM, la sangre recolectada se distribuye a ocho unidades hospitalarias de la provincia, con un foco que ha mostrado un marcado crecimiento en el norte sanjuanino. “El mayor aumento de demanda en la sangre distribuida se ha dado en Jáchal porque ha aumentado un montón su trabajo, ha aumentado la cantidad de servicios que brinda la comunidad de Jáchal y eso ha hecho que también ha aumentado la demanda de transfusiones”, explicó Roca en diálogo con Canal 13 San Juan. Frente a este crecimiento, el organismo también reforzó su presencia territorial: “En nuestras colectas aumentamos la frecuencia con la que vamos a Jáchal”.
Por otra parte, la funcionaria explicó que, más allá de la situación particular que se ha detectado en el departamento del Norte, el aumento de la demanda se produce en todo el país, además de la en la provincia. Al tiempo que aseguró que la situación va de la mano del aumento de expectativa de vida de la población.
En ese contexto, el panorama a futuro suma nuevos desafíos. Según anticipó Roca que, en la provincia, “la expectativa es que en 2026 aumente más la demanda de transfusión”, no sólo por el envejecimiento de la población, sino el proyecto de trasplante de médula en Rawson y la incorporación de nuevos servicios en en el interior de la provincia. “Es un aumento de la demanda que sabemos que va a estar”, advirtió.
Sin embargo, teniendo en cuenta lo ocurrido a lo largo del 2025 y los años anteriores, el incremento en la demanda no viene acompañado por un mayor número de donantes. “La realidad es que la donación de sangre no viene siendo más favorable en ningún lugar del país, así que no podemos decir que ha sido más favorable que el año pasado, ha estado igual, pero ha aumentado mucho la demanda”, señaló la funcionaria.
A esta situación estructural se suma la estacionalidad. “Estamos entrando en la época de merma”, indicó la titular del IPHEM, al recordar que diciembre, enero y febrero suelen ser meses críticos por licencias, vacaciones y fiestas. Este año, incluso, la baja comenzó antes: “En noviembre esta merma ya se dio en general en todos los bancos de sangre de la provincia y del país. Realmente estamos complicados con ese tema”.
Por eso, el llamado a la comunidad es claro. “Si bien tenemos el beneficio de estar de licencia o de vacaciones, las personas que necesitan transfusión, los accidentados o quienes deben someterse a cirugías, siguen estando”, remarcó Roca, y subrayó la importancia de sostener la solidaridad durante el verano.
En respuesta, el IPHEM decidió ajustar su estrategia. “Vamos a hacer un intermedio: ni la frecuencia del año ni tampoco la merma que teníamos habitualmente en enero”, explicó. Habrá colectas programadas, anunciadas a través de la página del Ministerio de Salud y del Instagram del instituto, y además se mantiene la atención habitual: los donantes pueden acercarse al IPHEM de lunes a sábado, de 7 a 10.30, durante todo el año. Los turnos se pueden sacar en darturnos.com/iphem
De cara a 2026, la planificación ya está en marcha. “Se están diseñando las campañas con los hospitales de la periferia y ya se están cerrando e informando a los directores de cada hospital”, afirmó Roca, quien agregó que desde el IPHEM “ya hemos cerrado los objetivos 2026 y dentro de eso están las campañas”.
Finalmente, la funcionaria recordó que todos los grupos sanguíneos son necesarios. “Toda la sangre es bienvenida”, sostuvo, aunque aclaró que la O+ es la más requerida “porque es la que más salida tiene” y que la O- sigue siendo clave por su escasez: “Cuando se necesita es importante contar con ella”.