Desde hace dos días algunos medios y dirigentes opositores al gobierno intentaron instalar una teoría acerca del arma con la que Fernando Sabag Montiel intento asesinar a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
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SUSCRIBITEDesde hace dos días algunos medios y dirigentes opositores al gobierno intentaron instalar una teoría acerca del arma con la que Fernando Sabag Montiel intento asesinar a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Apelaron al largo del cañón, al movimiento del pelo de Cristina (afirmaban que podría ser un aire comprimido) entre otras cuestiones técnica para demostrar que el arma del intento de magnicidio habría estado “plantada”, y que la pistola que se ve en sus manos en el video del momento del intento de disparo era otra.
Con esta teoría sumaban a la hipótesis final: no hubo atentado real, y todo fue armado por el kirchnerismo para, como dijo Amalia Granata, “subir en las encuestas”.
Hoy la justicia terminó con la novela, y confirmó que la pistola utilizada para el intento de magnicidio es la que se encontró en la vereda de Juncal y Uruguay.
Según las pericias realizada, el material genérico (ADN) de Sabag Montiel estaba en el gatillo, en el cargador, y en la corredera de la Bersa calibre 32.
