Desde el Gobierno de San Juan se dio a conocer que se decidió dar de baja a todos los teléfonos corporativos de los funcionarios. Se trata de alrededor de 200 líneas telefónicas que implicaban un gasto de $2.500.000 mensuales. Desde ahora, cada funcionario se hará cargo del pago de este servicio.
Esta medida es parte de un plan que busca recortar gastos en la maquinaria estatal, que ya inició con la decisión de dar de baja a los nombramientos realizados en los últimos seis meses en la administración pública provincial.
Según informaron oficialmente, se estudian otras medidas en el mismo sentido de achicamiento de gastos, debido a la compleja situación de la economía nacional.