En una reciente entrevista brindada al canal de streaming Neura, el presidente Javier Milei lanzó fuertes acusaciones contra diversos sectores del poder, afirmando que debió enfrentar un “intento de Golpe de Estado” orquestado por políticos, medios de comunicación y empresarios que se oponen a su modelo económico.
La denuncia de conspiración contra el programa económico
Según el mandatario, esta supuesta desestabilización ocurrió luego de que La Libertad Avanza obtuviera la victoria en las elecciones legislativas porteñas el año pasado. Milei sostuvo que "los medios jugaron en contra del programa económico" y que, junto con sectores del Congreso y empresarios descontentos, intentaron quebrar el plan de gobierno.
El jefe de Estado señaló que estas acciones tuvieron un impacto directo en la economía, provocando una caída en la demanda de dinero, un salto en el riesgo país hasta los 1500 puntos y una consecuente aceleración inflacionaria. “La política quiso romper el programa económico”, sentenció, vinculando la agitación en las calles y la presión mediática con una "mala intención" deliberada.
El camino hacia la "inflación cero"
A pesar de los obstáculos denunciados, Milei fue tajante respecto a su principal objetivo macroeconómico: que la inflación sea directamente 0. El presidente explicó que la lucha no terminará hasta alcanzar esa cifra y repasó las fases de su plan de estabilización, destacando el cierre de la emisión monetaria derivada del déficit fiscal.
En este sentido, elogió el trabajo del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, resaltando que lograron un recorte de un punto del PBI en apenas un mes, una meta que muchos consideraban imposible. Milei recordó la complejidad del escenario inicial, con un desequilibrio monetario superior al del "Rodrigazo" y deudas heredadas como los "puts" y las SIRA.
Situación social y el futuro del Banco Central
El mandatario reconoció la "frustración de la gente" ante el freno de la actividad económica y la caída del salario real, factores que atribuyó a un combo de estacionalidad, el conflicto bélico internacional y la propia corrida provocada por la inestabilidad política. No obstante, se mostró optimista al asegurar que "la demanda de dinero se está recomponiendo".
Finalmente, al ser consultado sobre el futuro del Banco Central (BCRA), Milei reafirmó su postura crítica, calificando a la emisión monetaria como "un robo" y una "estafa de las más violentas" que altera el funcionamiento de la economía. Aunque señaló que la "vida" de la institución es un tema que se puede discutir, mantuvo su condena ética hacia la herramienta de emisión.