La interna del peronismo de la provincia de Buenos Aires es indisimulable. De un lado quedó Máximo Kirchner y la organización La Cámpora; del otro el resto del peronismo, que cada día afirma más la conducción de Axel Kicillof, y lo ve como el competidor natural de Javier Milei en unas muy lejanas elecciones presidenciales del 2027.
Cristina Kirchner, por ahora, se mantiene surfeando la ola que divide los dos campos. De un lado, su hijo, del otro, también su hijo, pero político.
Este lunes Máximo Kirchner sorprendió a la estructura política llamando a las elecciones para el 17 de noviembre (día del militante peronista). La fecha coincide con las elecciones del PJ a nivel nacional, para elegir al sucesor de Alberto Fernández.
Andrés “El Cuervo” Larroque, ex secretario General de La Cámpora que abandonó la organización y fundó “La Patria es el Otro”, apuntó: “Soy consejero del partido y me enteré por las redes”. En el mismo sentido se manifestaron muchos dirigentes cercanos a Kicillof.
Desde La Cámpora salieron a cruzarlos: “Piden democratizar los ámbitos y cuando está la definición política de democratizar también se quejan, son la Gata Flora”, señaló la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza.