La diputada de La Libertad Avanza (LLA), Lilia Lemoine, justificó este viernes el ajuste a los docentes universitarios con una curiosa explicación. "No es que se desfinanció la educación. La educación sigue financiada, lo que pasa es que no se pueden aumentar los salarios docentes", intentó explicar en declaraciones radiales.
En la maratónica sesión que hubo en Diputados entre el miércoles y el jueves pasado, obtuvieron media sanción dos leyes vinculadas a la educación: la ley de financiamiento de las universidades nacionales y la ley "Finocchiaro" que declara la esencialidad de la educación y limita el derecho a huelga de los docentes.
La ley de financiamiento universitario fue una derrota para el oficialismo, que se opuso a un aumento del presupuesto escaso que hoy le dedica al sector. La diputada Lemoine justificó el rechazo con una variante del "no hay plata". "Siguen estando dentro del ámbito de las cosas que no se pueden pagar en este momento. No es que se desfinanció la educación. La educación sigue financiada, lo que pasa es que no se pueden aumentar los salarios docentes", explicó en radio.
Y luego criticó a quiénes se oponían a la declaración de la limitación al derecho de huelga docente que significa la ley "Finocchiaro". "¿Cuál es el monto que les tengo que pagar para que no paren? ¿Es una extorsión?", preguntó.
En qué consiste el proyecto en Diputados para regular las huelgas docentes
La iniciativa legislativa propone que, en caso de declararse paro, el 30% del personal de la escuela deberá permanecer en sus puestos durante los dos primeros días de huelga. De esta manera se busca garantizar la continuidad de las clases incluso en días de manifestación.
En caso de que la la medida de fuerza se prolongue por más de dos días, el documento propone un cambio en el porcentaje y este se incrementa al 50%. De esta manera, si bien el proyecto no impide la realización de las protestas, si estipula reglas estrictas sobre las que las mismas deben llevarse a cabo.
En detalle, uno de los artículos también plantea que, a principios de cada año, los equipos de conducción de las escuelas deberán informar a las autoridades sobre la “nómina anual del personal docente y no docente que estará afectado al cumplimiento” de esta medida.
El documento recoge aportes de otras propuestas similares presentadas por diferentes legisladores y llega al recinto luego de ser aprobada en la Comisión de Educación. La iniciativa cuenta con un amplio consenso entre los diputados del PRO, UCR, CC, LLA, Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal, pero es rechazado por los diputados de Unión por la Patria y la Izquierda, que consideran que, de aprobarse, afectaría al derecho a huelga.