Donald Trump avanzará contra Irán en el estrecho de Ormuz si fracasa la última negociación que emprende Estados Unidos con Irán a través de Pakistán.
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SUSCRIBITEEl Pentágono diseñó un movimiento militar destinado a desbloquear el Estrecho, pero será una operación compleja por el sistema de defensa iraní que incluye minas de profundidad, lanchas ultra rápidas y satélites controlados por China y Rusia
Donald Trump avanzará contra Irán en el estrecho de Ormuz si fracasa la última negociación que emprende Estados Unidos con Irán a través de Pakistán.
Trump asume que se trata de una misión militar compleja por el sistema de defensa articulado por la Guardia Revolucionaria iraní, pero considera indispensable liberar el Estrecho para evitar que la guerra en Medio Oriente afecte la economía de los Estados Unidos.
El líder republicano no sólo apunta a liberar Ormuz, sino también considera la posibilidad de cobrar un peaje a todos los barcos petroleros que usan ese pasaje marítimo para abastecer a Europa, China, Japón y Corea del Sur.
“¿Por qué no cobraríamos un peaje? Somos los vencedores. Ganamos. Ellos han sido derrotados militarmente”, aseguró Trump durante la conferencia de prensa que ofreció hoy en la Casa Blanca.
La defensa iraní sobre el estrecho de Ormuz se articula con la coordinación militar de cinco islas que están protegidas por misiles, torpedos y tropas de la Guardia Revolucionaria
En la conferencia de prensa, Trump no quiso dar detalles del plan para recuperar el control de Ormuz. Pero se mostró confiado en una victoria militar, si finalmente no prosperan las negociaciones con el régimen chiíta.
Irán siempre consideró que Ormuz se transformaría en el escenario clave del actual conflicto regional.
El 20 por ciento del petróleo que se transporta desde Medio Oriente a Occidente pasa por el estrecho, y su bloqueo ha impactado en los precios de la gasolina y los fertilizantes que se compran en Estados Unidos.
En este contexto, Irán se apalancó sobre cinco islas que están ubicadas en el estrecho. Esas islas son Tunb Menor, Tunb Mayor, Abu Musa, Larak y Qeshm, que cumplen distintas funciones tácticas para defender Ormuz de un eventual ataque ordenado por Trump.
Las cinco islas establecen un arco defensivo que se complementó con la instalación de minas ubicadas en el fondo del Estrecho.
Al comienzo de Ormuz se encuentra Abu Musa, adonde Irán desplegó un sistema de misiles defensivos y construyó fortificaciones subterráneas. Durante la guerra contra Irak, la Guardia Revolucionaria utilizó esta isla para sus operaciones navales.
A escasos kilómetros, rumbo a Occidente, se ubican Tunb Mayor y Tunb Menor, que cierran el arco estratégico y son el paso obligatorio de los barcos petroleros. También tienen desplegados sistemas antiaéreos con misiles balísticos y drones.
A continuación, aparece Larak que detenta un arsenal de misiles, un sistema ruso de interferencia satelital y un batallón de infantería naval.
En esta isla, Irán ejerce su control real sobre Ormuz. Como las aguas del estrecho han sido minadas, a los barcos petroleros no les queda otra alternativa que avanzar por un corredor marítimo entre las islas Larak y Qeshm, donde está asentada la Guardia Revolucionaria para controlar la embarcación y cobrar el peaje.
Qeshm es la isla más importante para la seguridad montada por Irán en el estrecho. La Guardia Revolucionaria construyó una red de túneles y búnkeres con silos ocultos para almacenar misiles balísticos.
Además, en la isla de Qeshm se encuentra la 112.ª Brigada Naval de Combate de la Marina de la Guardia Revolucionaria, que incluye lanchas rápidas de ataque equipadas con lanzacohetes y torpedos.
Irán siempre consideró que Ormuz era una arma comercial para complicar la economía doméstica de Estados Unidos y la Unión Europea. Por eso desde hace meses fortaleció su control con un sistema de protección que es asistido por China y Rusia
El ultimátum de Trump a Irán vence mañana a las 20.00, hora de Washington.
Si para ese momento Teherán no acepta abrir el estrecho, entregar el control de su plan nuclear, terminar con la fabricación de misiles balísticos y cancelar su apoyo financiero a Hezbollah y los Hutíes, el Presidente de los Estados Unidos ordenará una ofensiva histórica contra Irán.
“El país entero podría ser destruido en una noche y esa noche podría ser mañana por la noche”, advirtió el líder republicano en la Casa Blanca.
En este escenario, Ormuz es una pieza clave del movimiento bélico que diseñó el Pentágono y ya puso a disposición del Presidente de los Estados Unidos.
Irán aseguró que responderá sin límites.
La diplomacia, pese a la escalada verbal entre enemigos, aún actúa detrás de bambalinas.
No queda mucho tiempo.
Infobae
