La situación judicial y política de Manuel Adorni, jefe de Gabinete de la Nación, se ha visto seriamente comprometida tras revelarse los detalles de la compra de un semipiso en el exclusivo barrio porteño de Caballito. La operación, valuada en 230.000 dólares, se concretó mediante una maniobra financiera poco habitual que ha despertado la sospecha de la Justicia y la oposición.
Un crédito millonario de "desconocidas"
El punto más crítico de la investigación periodística radica en el origen del financiamiento. Adorni adquirió la propiedad, ubicada en la calle Miró al 500, el 18 de noviembre de 2025, utilizando una hipoteca no bancaria de 200.000 dólares. Este crédito, que cubrió casi el 90% del valor total del inmueble, fue otorgado por dos mujeres jubiladas: Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo (64).
Sin embargo, al ser consultadas sobre el vínculo con el funcionario, las supuestas prestamistas negaron cualquier relación. "No, la verdad que no", respondió Viegas cuando se le preguntó si conocía a Adorni o si le había cedido dinero. Por su parte, el entorno de Sbabo también desestimó conocer al jefe de Gabinete o estar al tanto de la transacción en la calle Miró. Para el diputado denunciante Esteban Paulón, esto sugiere una "intermediación ya pautada" para evitar que Adorni deba explicar el origen de los fondos, los cuales difícilmente podría costear con su sueldo oficial de aproximadamente $3 millones mensuales.
Precios de "amigo" y movimientos sospechosos
La propiedad, de casi 200 metros cuadrados y con cochera, fue adquirida a un precio sensiblemente inferior al de mercado. Mientras que el promedio en esa zona de Caballito ronda los 2.000 dólares por metro cuadrado, el funcionario pagó cerca de 1.155 dólares. Especialistas inmobiliarios señalan que un departamento de esas características no debería bajar de los 400.000 o 500.000 dólares.
Otro dato que llama la atención de los investigadores es la titularidad previa del inmueble. El departamento perteneció al exfutbolista Hugo Morales hasta mediados de 2024; luego pasó a manos de las dos jubiladas por apenas unos meses antes de ser transferido definitivamente a Adorni.
Causa judicial y otros bienes bajo la lupa
Este inmueble no es el único movimiento patrimonial bajo observación. La Justicia Federal, bajo la conducción del juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita, investiga al funcionario por presunto enriquecimiento ilícito. En la mira también se encuentra una casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, escriturada al 100% a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, por la cual abonan expensas de casi $700.000.
Pese a estas inconsistencias, Adorni ha defendido la legalidad de sus bienes:
- Sostiene que su patrimonio es fruto de más de 20 años de trabajo en el sector privado.
- Afirma que "todo lo que tiene que estar declarado, está declarado", aunque la propiedad de Caballito aún no figura en sus declaraciones juradas públicas por una cuestión de plazos fiscales.
Desde la Casa Rosada han intentado minimizar el impacto, asegurando que la situación del jefe de Gabinete "ya no es tema" y descartando cualquier posibilidad de renuncia mientras el funcionario continúa con su agenda parlamentaria. Sin embargo, la ampliación de la denuncia y la posibilidad de que las jubiladas sean citadas a declarar mantienen el caso en el centro de la escena política.
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