Grieta y fe en Vallecito: concejales piden respaldo institucional para la obra de Orrego
Los concejales destacaron que la gestión de Marcelo Orrego saldó una deuda histórica con los vecinos y los peregrinos de la Difuntita en al comuna que lidera la justicialista Romina Rosas.
Los concejales del bloque Cambia San Juan en Caucete, Emanuel Castro y Ramiro Fernández, acaban de poner sobre la mesa una iniciativa que busca algo más que un simple papel: quieren que el Concejo Deliberante reconozca formalmente el proceso de transformación que el gobernador Marcelo Orrego viene impulsando en el paraje Difunta Correa. El proyecto de comunicación ingresó con el objetivo de que el cuerpo legislativo municipal acompañe y valore las obras de infraestructura, ordenamiento y puesta en valor en este sitio que es el corazón de la fe de miles de sanjuaninos y turistas.
El pedido se da en medio de un clima político que viene con chispazos. Hace apenas unas semanas se dio una imagen de convivencia institucional fuerte cuando la intendenta peronista Romina Rosas asistió a la inauguración de las obras encabezada por Orrego. En aquel momento, ambos compartieron el corte de cinta a pesar de pertenecer a espacios políticos distintos, celebrando las mejoras estructurales en Vallecito. Sin embargo, la armonía duró poco. La intendenta Rosas viene de protagonizar un cruce mediático muy duro con Iván Kadi, presidente de la Fundación Difunta Correa y hombre del riñón orreguista. Kadi había criticado la falta de servicios básicos y el deterioro en la recolección de residuos en Caucete, a lo que Rosas respondió de forma tajante recordándole que el municipio es el que garantiza la limpieza permanente y el agua potable en el paraje, afirmando que sin la presencia de la comuna esos servicios no existirían, según publicó diario Huarpe.
En este escenario de tironeo, los ediles orreguistas fundamentan su pedido con argumentos que buscan resaltar la gestión provincial por encima de los conflictos locales. En su proyecto, sostienen que la Difunta Correa es uno de los centros de fe más importantes del país y un símbolo de identidad para el pueblo sanjuanino, especialmente para la comunidad caucetera. Remarcan que, durante décadas, el predio recibió una afluencia masiva de visitantes sin que se garantizara una infraestructura o servicios adecuados, lo que hacía urgente una intervención integral. Para Castro y Fernández, el Gobierno de la Provincia finalmente tomó la decisión política de jerarquizar el lugar mediante un proceso que permite ordenar el crecimiento, mejorar la experiencia de los peregrinos y fortalecer el perfil turístico y cultural de la zona.
Uno de los puntos más fuertes en el discurso de los concejales es que estas obras representan una respuesta a una deuda histórica que gestiones provinciales anteriores no abordaron con la profundidad necesaria, a pesar de la importancia estratégica de Vallecito. Además, destacan que no solo se trata de turismo, sino de un cambio real en el día a día de los vecinos. Y señalan especialmente la obra de agua potable para la localidad de Vallecito como una mejora sustancial en la calidad de vida de sus habitantes. Por todo esto, consideran que es un deber del Concejo Deliberante reconocer estas iniciativas que contribuyen directamente al crecimiento del departamento. Ahora se espera el debate en el seno del Concejo para ver si consiguen aprobarlo y darle el crédito a la gestión orreguista.
Las obras que cambiaron el paraje
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El proyecto de los ediles y el Master Plan provincial detallan una serie de intervenciones que modernizan el paraje sin perder su esencia espiritual. Se destaca la construcción de un escenario para eventos masivos y la jerarquización del ingreso al lugar, junto con la creación de espacios para actividades culturales. En cuanto a la infraestructura recreativa, se instalaron 22 mesas de hormigón, se restauraron más de cien parrilleros viejos y se sumaron 30 nuevos, además de fogones y receptáculos para basura. También se avanzó en la construcción de un parador para transportistas que contará con servicios esenciales, respondiendo a una demanda de años.
La movilidad interna fue otra prioridad, con la pavimentación total de calles principales e internas y la ejecución de un estacionamiento vehicular formal que ordena la circulación y mejora la seguridad vial. Se sumaron veredas en todo el circuito peatonal y se construyó un puente en el Nodo Nº5 que conecta los distintos sectores de manera más eficiente. En cuanto a los servicios al visitante, la remodelación alcanzó los sectores gastronómico y comercial, y se realizó una refuncionalización integral de los núcleos sanitarios para asegurar accesibilidad a personas con discapacidad. Finalmente, el plan incluye la ampliación de la Escuela Paraguay y la creación de una Unidad Rural y un Centro de Atención Primaria de la Salud para fortalecer la atención básica en la zona.