La Comisión de Acuerdos del Senado tratará desde este miércoles a las 10 la candidatura del juez Ariel Lijo, quien se propone ocupar la vacante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl juez Ariel Lijo, nominado por Javier Milei para integrar la Corte Suprema de Justicia, expondrá sus virtudes ante la Comisión de Acuerdos del Senado este miércoles a las 10.
La Comisión de Acuerdos del Senado tratará desde este miércoles a las 10 la candidatura del juez Ariel Lijo, quien se propone ocupar la vacante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El juez federal se trata de uno de los dos postulados por el gobierno de Javier Milei, el cual buscará la aprobación de la Comisión de Acuerdos para que el pliego arribe y sea tratado finalmente por el Senado.
Esta candidatura es para cubrir el quinto lugar en la Corte Suprema que dejó Elena Highton de Nolasco en 2021.
En tanto, la próxima semana será el turno del segundo candidato del gobierno, el abogado constitucionalista Manuel García-Mansilla, en este caso, para sustituir a Juan Carlos Maqueda que en diciembre dejará su puesto por cumplir los 75 años.
De este modo, para definir el destino de los postulantes, el pliego deberá ser aprobado con al menos nueve de los 17 votos.
En caso de superar dicha instancia, accederá al reciento para ser tratado por la Cámara alta, donde necesitará el voto de los dos tercios de los presentes para oficializar su arribo a la Corte Suprema.
En la previa a la instancia actual, el juez Lijo, integrante de los tribunales federales de Comodoro Py, es el que concentra mayores resistencias con 33 impugnaciones y 14 adhesiones a su postulación. Esos son los resultados tras el período habilitado por la Comisión de Acuerdos para que personas físicas y diversas organizaciones puedan plantear cuestionamientos.
En este sentido, Lijo presentó un documento en el que busca responder a las más de 400 preguntas recibidas para así defenderse ante las impugnaciones recibidas. En tanto, García-Mansilla tuvo un menor rechazo con 22 impugnaciones y 14 adhesiones.
De este modo, los dos aspirantes propuestos por Javier Milei el 20 de marzo aguardan por una resolución favorable por parte de los senadores. Por su parte, Diputados tuvo acción y le otorgó media sanción al financiamiento universitario.
La Comisión de Acuerdos del Senado es la que decidirá si el pliego de Ariel Lijo como aspirante a la Corte Suprema avanza, para finalmente, someterse a la votación definitiva de la Cámara alta.
En este sentido, la Comisión de Acuerdos está conformada por 17 senadores de distintos espacios políticos, donde nueve de sus votos ya habilitaría al aspirante a continuar en la carrera por el acceso al máximo tribunal.
El PRO cuenta con dos miembros, entre ellas la presidenta de la Comisión, Guadalupe Tagliaferri (Capital), y Beatriz Ávila (Tucumán).
En tanto, como primera minoría se encuentra Unión por la Patria, con siete miembros: Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Juliana Di Tullio (Buenos Aires), Lucía Corpacci (Catamarca), Sergio Uñac (San Juan), José Mayans (Formosa) y Claudia Ledesma (Santiago del Estero).
La Unión Cívica Radical (UCR) le sigue con cuatro integrantes: Martín Lousteau (Capital), Pablo Blanco (Tierra del Fuego), Mariana Juri (Mendoza) y Carolina Losada (Santa Fe).
Los últimos cuatro lugares se distribuyen entre el único lugar para el oficialismo con Ezequiel Atauche de La Libertad Avanza por Jujuy; Carlos Espínola de Unidad Federal por Corrientes; Juan Carlos Romero de Cambio Federal por Salta y Carlos Arce del Frente Renovador de la Concordia por Misiones.
De momento, con aguas divididas, no está claro si el oficialismo logrará la aprobación de Lijo en la Comisión de Acuerdos. Cabe resaltar que incluso la vicepresidenta Victoria Villarruel, de fuerte interna con Milei, criticó públicamente al juez federal.
Javier Milei postuló a Ariel Lijo y a Manuel García-Mansilla para ocupar dos lugares en la Corte Suprema de Justicia, en el primer caso, hasta con objeciones de su vicepresidenta, Victoria Villarruel.
