Se largó la campaña electoral y empezaron a aparecer los candidatos, entre ellos algunos polémicos personajes. Es el caso de “El Gringo” Olivares, un comerciante procesado por graves delitos sexuales que pasó tres años preso en el Penal de Chimbas y quien fue excarcelado en diciembre último por el vencimiento de los plazos de la prisión preventiva. El hombre armó su propio partido municipal y ahora lanzó su candidatura a intendente de Caucete.
La causa penal en su contra sigue abierta, se encuentra procesado por los presuntos delitos de abuso sexual con acceso carnal, promoción de la prostitución infantil, promoción a la corrupción de menores y aborto. Daniel "El Gringo" Olivares recuperó la libertad porque el Código Penal establece que una persona no puede permanecer encarcelada sin juicio previo más de dos años. A lo sumo, esa medida cautelar puede extenderse un año más sólo en caso excepcionales, tal como sucedió en su caso. Él estuvo preso desde noviembre de 2019 hasta diciembre 2022, sin ser juzgado.
Desde que está libre volvió a su actividad comercial e incursionó de nuevo en la arena política. Antes fue socio, funcionario y amigo del exintendente Julián Gil, pero actualmente están enfrentados, lo mismo que con otros viejos dirigentes departamentales. Fue así que formó una nueva corriente política llamada “El Trebol”, cuyo lema dice: “Por la reconstrucción de Caucete”, según se puede ver en su perfil de Facebook.
Hay quienes afirman que tiene seguidores y muchos amigos que lo apoyan en su candidatura a intendente por el departamento. Parece que no le va mal. Incluso estaría negociando para hacer una alianza y acompañar a un conocido dirigente que se postula como gobernador en uno de los frentes políticos de la provincia.
También es cierto que su pasado y presente hacen ruido. Está acusado de graves delitos y todavía no resolvió su situación procesal en la Justicia. Pero a “El Gringo” Olivares poco le importa, quiere limpiar su nombre y una de las formas es a través de la política.