El Arzobispado analiza una propuesta para vender una joyita inmobiliaria, ubicada en pleno centro. Se trata de un terreno de importantes dimensiones en avenida Ignacio de la Roza y Entre Ríos, donde actualmente funciona una playa de estacionamiento. El 27 de diciembre habrá una reunión, encabezada por monseñor Jorge Lozano, en la que los sacerdotes deberán informar si están de acuerdo con la oferta. Si hay coincidencia, el Vaticano deberá dar la autorización final.
El Arzobispado tiene propiedades, todas controladas por el Vaticano. Uno de los terrenos que tiene en el microcentro sanjuanino es el de calle Ignacio de la Roza. No hay precisiones sobre el momento en el que empezaron a contemplar la venta del lote, pero fuentes en off confirmaron que ya se conversó en el Consejo Presbiteral y en reuniones de Decanato de diciembre. Ahora, está convocada una asamblea para el 27 de diciembre, en dos horarios distintos.
En una circular que recibieron varios curas, se indica que “durante este año se recibieron algunas propuestas, que fueron analizadas oportunamente con el Consejo de Asuntos Económicos”. En el mismo texto, se informa que durante los últimos meses se estuvo estudiando una propuesta, que contó con el aval tanto del Consejo como por el Colegio de Consultores.
Si la propuesta económica convence a los sacerdotes y a Lozano, se envía al Vaticano un informe en donde se detalla la operación económica y el destino de los fondos. Será en el territorio comandado por Papa Francisco donde se decidirá si el terreno se vende o no.
La Iglesia Católica tiene un patrimonio inmobiliario de 883 millones de euros, en gran parte compuesto por unas 5.000 propiedades. La mayoría de ellas están en Italia, pero también en Francia, Reino Unido, Suiza y Argentina. Además de recibir donaciones de los Estados, el Vaticano fue engrosando su capital con ofrendas hechas por los propios fieles.
No se sabe por qué el Arzobispado ha tomado en consideración una propuesta para vender el terreno de Ignacio de la Roza pero lo que sí se sabe es que la relación del gobierno del presidente Javier Milei con el credo no es la mejor. Hubo recortes de fondos al catolicismo y una mayor participación en el reparto de recursos de la iglesia evangelista.