A los pocos días de iniciar la gestión, en el Ministerio de Turismo, Cultura y Deportes pusieron la lupa en las concesiones que tiene la Provincia con privados. Los contratos de consignación de confiterías y hosterías en lugares públicos quedaron bajo análisis. La mayoría fueron extendidos por tres meses desde el 31 de diciembre del 2023, hasta que se chequeen los servicios que brindan y se puedan licitar nuevamente. Pero dos concesiones tuvieron un destino diferente: las Cavas de Zonda y la confitería de Ischigualasto.
En el primer caso, apareció un expediente extraviado. En el caso dos, estuvieron a punto de revocar la consignación porque pertenecía al intendente electo, Mario Riveros. Sin embargo, cómo no podían suspender ese servicio durante temporada alta, definieron un cambio de nombres y una extensión mínima y hasta que haya una nueva licitación, más transparente.
Ubicadas a medio camino entre la ciudad y la tranquilidad del cerro, están las Cavas de Zonda. En 1932, inmigrantes yugoslavos dinamitaron los cerros y cavaron túneles en niveles escalonados. De estas excavaciones nació la Caverna Mayor, donde funcionó hasta el 2012 la fábrica de champaña Cavas de Zonda. Luego de una serie de idas y vueltas en la Justicia, finalmente los concesionarios se quedaron fuera del negocio porque no cumplieron con el pago del canon mensual por la explotación turística del lugar. Hasta ese momento, era la Municipalidad de Rivadavia la que estaba a cargo de la concesión del predio.
Entre una infinidad de proyectos para resucitar las Cavas, se destaca uno presentado en el 2013 por el reconocido músico Juan Carlos Baglietto. El 25 de septiembre de ese año se presentó en Casa de Gobierno la iniciativa de Baglietto –cuya elaboración fue financiada por el CFI-. La idea planteaba la posibilidad de convertir a las Cavas en un centro temático del vino con pantallas gigantes, racimos de uva de cristal, monitores interactivos y pisos-pantallas.
El proyecto no se ejecutó. No solo pesó el tema de los fondos sino también un estudio que hizo el INPRES. En el 2019, a pedido del Ministerio de Turismo y Cultura, técnicos del instituto realizaron una inspección para analizar en qué condiciones de seguridad estaba el túnel principal. La opinión del INPRES fue que no se utilizara la cava, que no se usara para realizar actividades con presencia humana dentro del túnel porque existían posibilidades de que se desprendieran bloques de roca sin necesidad de que se produjera un sismo.
Justamente la existencia de este estudio del INPRES, encargado por el propio Ministerio de Turismo, fue el que llevó a calificar de llamativa la concesión de las Cavas para eventos privados cuando se conocía la peligrosidad de habilitar el lugar. El empresario y abogado Martín Quiroga se quedó con la consignación en el 2023, organizando dos eventos importantes y de mucha convocatoria.
Con la llegada de las nuevas autoridades y tras una serie de pedidos de explicaciones públicas por esta concesión de las Cavas de Zonda, se puso especial atención en encontrar el expediente del contrato de partes. Finalmente, apareció de forma inesperada un acta a través de la cual Quiroga devolvía el lugar al Estado.
En el Ministerio de Turismo, Cultura y Deportes ven pocas posibilidades de habilitar las Cavas prontamente. Todo indica que seguirán al pie de la letra los estudios técnicos elaborados por los profesionales del INPRES y Bomberos de la Provincia. “Está en observación”, indicaron. "Hay muchos empresarios interesados en las Cavas", agregaron.
Por el otro lado, está lo que ocurrió con la confitería que está dentro del Parque Provincial Ischigualasto. El actual intendente de Valle Fértil, Mario Riveros, tenía la concesión del local comercial, que funciona dentro de uno de los sitios más emblemáticos y característicos de la provincia. Cómo va contra la legislación, pero sin posibilidad de iniciar un proceso licitatorio tan rápido, hubo un cambio de manos y el actual intendente dejó de explotar comercialmente el establecimiento.
Riveros ganó las elecciones en mayo del 2023 y asumió en diciembre. Como un intendente no puede ser adjudicatario de concesiones del Estado, la confitería entrará en proceso licitatorio a la brevedad, aunque sin fecha definida.
En el 2013, la Provincia recuperó el manejo de la confitería que permaneció cerrada durante años. Tras una serie de obras de refuncionalización, quedaron las instalaciones habilitadas en el 2018.