En un contexto de ajuste fiscal, el Gobierno nacional, mediante la Decisión Administrativa 20/2026 firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, oficializó una reducción presupuestaria de $63.021 millones en el área de Salud. La medida, que se enmarca en el plan de reducción del gasto público impulsado por la gestión de Javier Milei, golpea de forma directa a programas sensibles como la provisión de fármacos esenciales, la lucha contra el cáncer y el fortalecimiento de los sistemas sanitarios provinciales.
Medicamentos esenciales: el programa más afectado
El ajuste de mayor magnitud nominal recayó sobre el programa de “Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica”, el cual sufrió una poda de $20.000 millones. Esta partida es la columna vertebral para la distribución gratuita de remedios en hospitales y centros de salud de todo el país.
Entre los insumos cuya llegada a la población podría verse comprometida se encuentran:
- Antibióticos, analgésicos, antiinflamatorios y vitaminas.
- Tratamientos para enfermedades crónicas como la diabetes (hipoglucemiantes) y afecciones cardiovasculares.
- Medicamentos para el asma, broncodilatadores y corticoides.
- Insumos ginecológicos, anticonvulsivos y sales de rehidratación oral.
Ajuste en la lucha contra el cáncer y el VIH
Otro de los puntos críticos de la resolución es el recorte de $5.000 millones al programa de «Investigación, Prevención, Detección Temprana y Tratamiento del Cáncer». Esta reducción afecta principalmente las ayudas sociales directas para pacientes oncológicos, dificultando el acceso a diagnósticos precoces y tratamientos en patologías como el cáncer de mama, cervicouterino y colorrectal.
Asimismo, las políticas de prevención y control de enfermedades transmisibles registraron bajas significativas:
- $900 millones menos para el programa de Salud Sexual y Procreación Responsable.
- $800 millones de quita en la prevención y tratamiento de VIH, hepatitis, tuberculosis y lepra.
- $500 millones de recorte para programas de prevención de otras enfermedades transmisibles.
Impacto federal y en trasplantes
La denominada «motosierra» presupuestaria también alcanzó al Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud, que registró una reducción de $25.000 millones. Esta quita debilita la asistencia federal y obliga a las administraciones locales a redoblar esfuerzos financieros para sostener la atención primaria en sus territorios.
Por su parte, el INCUCAI, organismo rector en la donación y trasplante de órganos, sufrió una merma superior a los $831 millones entre gastos de capital y recursos corrientes, lo que afecta su capacidad operativa en un área de alta complejidad.
Preocupación en el sector sanitario
Mientras desde la Casa Rosada se justifica esta serie de medidas bajo el imperativo del equilibrio fiscal, diversos sectores vinculados a la salud pública han manifestado su profunda preocupación. Las advertencias de los equipos médicos subrayan el riesgo sanitario que implican estas decisiones, señalando que los recortes comprometen el acceso a tratamientos vitales para miles de pacientes que dependen exclusivamente del sistema público de salud.