El destrato kirchnerista al proyecto del acuerdo con el FMI, que terminó haciendo jugar al macrismo un rol clave en la refinanciación de la deuda que ellos mismo habían tomado en 2018, es el primer capítulo de la guerra develada al interior del Frente de todos.
Episodios anteriores no terminaban de confirmar la ruptura, y los trazos más polémicos de la novela permanecían ocultos.
Pero el FMI vino a echar luz sobre el enfrentamiento entre bandos que responden a varios nombres: albertitas versus kirchneristas, posibilistas versus idealistas, tibios contra ardientes.
La locura total es que muchos de estos albertitas de última hora se reivindican como kirchneristas, pero le critican a la Jefa no priorizar la unidad por sobre cuestiones que ellos entienden son más personales que políticas.
A la asonada contra el proyecto que llevó adelante Cristina, el grupo de intelectuales y dirigentes oficialistas le respondió con una carta.
En la misma, básicamente, reclaman "unidad para construir la transformación material progresiva sobre la cual se despliegue el día a día de los trabajadores y sus familias".
“Ha habido quienes creen que se trata de plantar banderas con la voluntad, aunque eso derive en enormes derrotas, creyendo que así se construirá en otra etapa una victoria. Ha habido quienes prefieren amoldar la estrategia para construir cambios más paulatinos y han sido criticados por realistas o posibilistas. Y por último ha habido quienes en nombre de la resignación se han plegado en cada situación a los vientos que corrían”, apuntaron.
Entre los firmantes sorprenden personajes reconocidos como kirchneristas hasta esta carta, como Jorge Alemán, Dora Barrancos, Ricardo Forster , María Seoane, Eduardo Jozami, Edgardo Mocca, y Daniel "Tano" Catalano, entre otros.
Dentro del kirchnerismo ya corre el rumor con categoría de certeza: se viene una carta. ¿De CFK? No este caso, pero sí de cercanos a la vicepresidenta. El título que llevaría lo dice todo: “Moderación o pueblo”.
Será cuestión de esperar.