Elecciones 2021

Golpeado, el bloquismo levanta la guardia

Asumen las culpas por la derrota en Iglesia y preparan revancha. Pero rechazan cualquier reproche peronista en una convivencia tirante.
domingo, 19 de septiembre de 2021 · 09:56

Por Daniel Tejada

Canal 13 San Juan

El bloquismo salió a levantar la guardia antes de que empiecen a llegar las facturas internas en el Frente de Todos, luego del resultado ajustado obtenido el pasado domingo. Fue victoria y eso atenuó las tensiones. Pero igualmente quedó alguna herida sangrante por ahí. La más notoria fue Iglesia, donde el oficialismo perdió por 140 votos con Juntos por el Cambio.

Como la interna alguna vez promovida en el seno del Frente de Todos fue desactivada y el bloquismo finalmente no compitió con lista propia, una manera de medir el aporte del socio dilecto del justicialismo era contar sus votos en los tres municipios que hoy administran intendentes del partido de la estrella.

En Zonda y en Angaco fue prueba superada. No así en el distrito cordillerano, pequeño en padrón pero inmenso en superficie montañosa y reservas minerales. El domingo 12 de septiembre quedó pintado de amarillo y ardió Troya. Se convirtió desde entonces en el principal desvelo del presidente del Comité Central, Luis Rueda.

La consigna es dar vuelta el resultado el 14 de noviembre en la general. No debería resultar difícil, teniendo en cuenta la pequeñez de la cifra. ¿Cuántas familias hay que convencer para revertir las cosas? Apenas unas horas después del comicio estaba claro a quiénes debía apuntar la campaña de persuasión.

Primero, el diagnóstico. Visto desde la conducción partidaria, el intendente Jorge Espejo se equivocó en la gestión. A pesar de tratarse de una elección legislativa de mitad de mandato, se planteó desde el arranque como un plebiscito tanto para el gobernador Sergio Uñac como para los jefes comunales. Al bloquista iglesiano le tocó el pulgar abajo.

En la intimidad, Rueda le recriminó a Espejo que le faltó contacto con la gente. Le imploró que en los días que restan abra las puertas del despacho y empiece a caminar distrito por distrito. Como atenuante, la conducción partidaria reconoció que al intendente le tocó gestionar –como al resto de los debutantes- en plena pandemia. Muchos de los planes originales se vieron alterados. Por ejemplo, no se alcanzó a concluir una obra muy simbólica para los iglesianos como la recuperación de la avenida Santo Domingo, la principal de Rodeo.

Pero igualmente le imputaron errores propios al intendente. Apenas accedió al municipio le dio de baja a 1.000 becas, según recordó una fuente partidaria. Además, realizó una serie de denuncias judiciales contra su antecesor, Marcelo Marinero, con mucho estruendo. Fue un tiro por elevación también contra el caudillo Mauro Marinero, hermano del exjefe comunal. Esa guerra le terminó costando varias infidelidades de la militancia. En un distrito poco poblado la estructura pesa mucho más que en otro más urbano.

Desde el entorno de Rueda no le pidieron nunca a Espejo que detuviera las denuncias penales contra Marinero, pero sí le sugirieron que bajara la exposición pública. Que dejara las cosas en manos de la Justicia y se dedicara a gestionar. En más de una oportunidad, el subsecretario de la Unidad Gobernación tuvo que escuchar las quejas de Mauro. La interna levantó temperatura y a la primera oportunidad hubo pase de factura.

Por eso, más allá del diálogo a puertas cerradas entre Rueda y Espejo, en el despacho del subsecretario el pasado martes, también hubo un llamado enfático para el capitán de los Marinero: ‘si querés hacerle interna a Jorge, el momento será 2023. No ahora. Ahora solo lo están complicando a Sergio’. Palabras más, palabras menos, fue el razonamiento.

Consumada la derrota en Iglesia, voceros cercanos a la diputada nacional Graciela Caselles divulgaron una foto de 2019 y le atribuyeron a esa imagen el origen de todos los males. Una nutrida delegación bloquista de Capital y alrededores viajó al departamento cordillerano para apoyar la candidatura de Espejo contra los Marinero, a pesar de que era extrapartidario y competía con un sello municipal.

En ese momento Caselles era la presidenta del Comité Central y jugó con los Marinero. Impedido de postularse como candidato a intendente, Espejo se rebeló y presentó candidatura con un partido propio. El ruedismo le dio apoyo y finalmente ganó. El casellismo, sottovoce, guardó la foto y la sacó a relucir como recordatorio del pecado original.

Rueda decidió no desconocer a Espejo. Es cierto que no fue electo como candidato bloquista. Pero en 2019 su victoria se anotó políticamente a favor del partido de la estrella, a la par de Angaco y de Zonda. Las cuitas tendrán que resolverse cuanto antes. El saldo electoral de las primarias de 2021 sirvió como llamado de atención para reconducir las relaciones.

La elección iglesiana se presenta accesible para el bloquismo, nuevamente considerando el pequeño margen de ventaja obtenido por Juntos por el Cambio en el distrito. Aun así, hay otra cuestión que pende como espada de Damocles y es el juicio peronista sobre el aporte de los correligionarios.

Unidos. Luis Rueda junto a Graciela Caselles en esta campaña en Villa Carolina.

Tensiones internas

La relación entre Rueda y Uñac es tan sólida como siempre. Pero hacia abajo, los recelos entre una y otra tropa, están. Con mayor o menor desparpajo, algunos dirigentes peronistas rechazan el lugar de poder que ocupa el presidente bloquista dentro del esquema uñaquista. En esa misma lógica, cuestionan la conveniencia de seguir sosteniendo la alianza. Sugieren que el PJ está cediendo más de lo que recibe en términos electorales.

Más allá de la caída en Iglesia, los bloquistas cargan también con una cuota de las derrotas en el eje Este-Oeste, que va desde Santa Lucía hasta Rivadavia, pasando por Capital. En el municipio gobernado por Juan José Orrego, Juntos por el Cambio quedó 25 puntos arriba del Frente de Todos. En tierra de Fabián Martín, la diferencia fue de 13 puntos. Y en jurisdicción de Emilio Baistrocchi, la brecha alcanzó los 22 puntos.

La hipótesis bloquista es que sin su aporte el saldo en los tres distritos hubiera sido peor. Dicen que todos los comités departamentales –cuatro en Capital, uno en Santa Lucía y otro en Rivadavia- militaron a la par del justicialismo. Pero también desempolvaron un número histórico, a su favor.

La última vez que los bloquistas compitieron con lista propia fue el 23 de octubre de 2005, en ocasión de elecciones legislativas nacionales de mitad de mandato. En ese entonces, la fórmula para senadores fue integrada por Juan Gilberto Maratta y Graciela Caselles, en tanto que la fórmula de diputados fue encabezada por Alfredo Castillo. Fue tan pobre el rendimiento en las urnas que Leopoldo Alfredo Bravo, que ya había acompañado al Frente para la Victoria en las presidenciales de 2003, resolvió formalizar la alianza con José Luis Gioja.

El resultado bloquista de 2005 quedó signado como el equivalente a tocar fondo. Sumaron 20.000 votos y fue paupérrimo. Sin embargo, por esos giros de la vida, ese número vergonzante se convirtió en un argumento de defensa del partido de la estrella, ante los eventuales embates de los aliados justicialistas.

¿Por qué? Porque la diferencia de votos entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio el pasado domingo apenas fue de 17.000 votos. Si el bloquismo en su peor momento sumó 20.000, la conclusión sugerida es que ese aporte no será nunca despreciable. Mucho menos en un contexto tan adverso en lo nacional como el que transita el oficialismo.

El último voto. La última vez que el bloquismo compitió con candidatos propios en octubre de 2005.

El bloquismo también cuenta con otro antecedente, mucho más cercano en el tiempo, para defender su relevancia: las elecciones en el Foro de Abogados de 2021. Por la pandemia, en el mismo año se realizaron comicios para vicepresidente en el primer semestre y para presidente en el segundo. El 22 de febrero, el bloquismo compitió con lista propia y separada del justicialismo. Así, Sofía Lloveras, de la línea conducida por Marcelo Arancibia (hoy Consenso Ischigualasto) derrotó a Roy Kirby y a Wbaldino Acosta. El 19 de agosto, bloquistas y peronistas se aliaron y Marcelo Álvarez derrotó a las dos listas restantes, encabezadas por  Eduardo Padilla y Elsa Barassi.

Para 2023 falta una eternidad, mucho más teniendo en consideración el vértigo político de la última semana. Primero habrá que sortear las legislativas del 14 de noviembre y después, empezar a proyectar la estrategia. Rueda planteó hacia adentro y hacia afuera la posibilidad de competir siempre dentro del Frente de Todos con listas propias en cada departamento. Habrá rispideces. Sabrán suavizarlas. O no.
 

 

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