ELECCIONES 2021

Cuántos votos tiene el bloquismo, esa es la cuestión

Los motivos de Rueda para ir a la PASO con candidatos propios. La charla pendiente con Uñac. Y el test preliminar de este domingo.
domingo, 11 de abril de 2021 · 11:30

Hay al menos un par de razones que estimulan a Luis Rueda para competir con una lista bloquista pura en las primarias del Frente de Todos. La primera es que podrá exhibir hacia afuera –y hacia adentro también- cuántos votos tiene su partido en cada departamento, sean muchos o pocos. La segunda es que podrá manejar con mayor libertad la selección de figuras. Podrá impulsar incluso a quien tenga una mirada crítica del gobierno nacional, como Laura Adámoli. Eso sería inviable en una nómina compartida con el PJ.

Al no integrar una boleta encabezada por un justicialista por primera vez desde 2003, los bloquistas podrían exhibir algún temperamento propio más allá de seguir integrando el Frente de Todos, como pretende Rueda. Sería diferente si Uñac les pidiera compartir lista de unidad. En tal caso deberían designar a algún correligionario bastante más identificado con el proyecto nacional. Hay varios, por cierto. Pero quedarían tachados los más distantes, con el costo interno que ello implica.

El asunto se resuelve rápidamente con la conformación de una lista pura bloquista que, además, permitirá conocer a ciencia cierta cuántos votos es capaz de reunir el partido centenario en cada uno de los 19 municipios. Rueda tiene esa espina clavada y entiende que llegó la hora de arrancarla. Por un lado, servirá para mostrarle al peronismo cuánto es el aporte real que viene haciendo el bloquismo ‘colgado’ del PJ. Esa factura de algunos militantes justicialistas provoca incomodidad en la relación societaria.

Pero también permitirá contestarles a los propios correligionarios que hace tiempo tienen ansias de independizarse. Con los números en la mano, departamento por departamento, podrán apreciar cuán real o ficticia es la posibilidad de ruptura. ¿Quieren ir solos en 2023? Que primero vean cómo les fue en la primaria legislativa. Posiblemente las ínfulas sean aplacadas. Desde ese punto de vista, Rueda tendría una fenomenal herramienta para ordenar las aspiraciones.

Adámoli llegó a la vicepresidencia del partido en la lista de Rueda y el 31 de marzo en Banda Ancha (lunes a viernes de 8 a 12 por Canal 13 San Juan) sacudió el tablero cuando dijo que le ofrecieron ser candidata a diputada nacional. Era un secreto a voces pero ese día se blanqueó totalmente. No quedó ahí. La viuda de Leopoldo Alfredo Bravo tuvo una definición política que provocó más ruido. Se  mostró satisfecha con el gobierno de Uñac y particularmente con las ministras mujeres del gabinete, pero admitió que hay muchas cosas que la separan del gobierno de Alberto y Cristina.

Ser candidata dentro del Frente de Todos sin acompañar el modelo nacional parece incompatible. ‘Es su pensamiento, no el del partido’, dijo en una conversación reservada un alto dirigente bloquista, con despliegue territorial. Marcó así una diferencia explícita, aunque expuesta con moderación. Aparentemente son los vientos renovadores que soplan dentro del bloquismo: cierta dosis de tolerancia a miradas autónomas que hasta hace un tiempo eran consideradas disidentes. Hoy están adentro.

Por supuesto si prospera la lista bloquista pura para competir en las primarias, habrá que consensuar seis nombres, para completar los tres casilleros titulares y los tres suplentes, con igual cantidad de varones que mujeres, intercalados. La pregunta siguiente y natural sería si Rueda está en condiciones de encabezar la boleta.

Sí, lo está. Pero en principio no es su objetivo. Preferiría ocupar su lugar de presidente partidario y acompañar a los candidatos por toda la provincia, pero no en el rol de postulante. Evitaría así rivalizar personalmente con los referentes elegidos por Uñac. A pesar de la apertura a la competencia, en mayor o menor medida todos esperan que alguna de las boletas tenga el sello de la preferencia uñaquista.

Rueda podría respaldar a sus candidatos, pero al hacerlo desde un rol institucional quedaría a salvo de cualquier herida de campaña. El gobernador pretende que la interna se dispute en serio. En consecuencia, habrá que marcar los matices diferenciadores de cada alternativa, más allá de que todas estén debajo del paraguas del Frente de Todos. Entre los precandidatos puede suceder algún roce, más aún si se pone en discusión el modelo nacional.

Es una conversación pendiente todavía entre Rueda y Uñac. El gobernador apenas ha mostrado la superficie de su estrategia: una concurrida primaria que abra el espectro a las diferentes expresiones del oficialismo. Pero todavía no dijo si quiere al bloquismo dentro de una lista justicialista, como apoyo para alguna figura en particular. O si dejará liberado al partido de la estrella para medirse individualmente.

La permanencia dentro de la alianza gobernante tendrá que pasar por el filtro de la Convención Bloquista. Sin embargo, Rueda tiene argumentos para dar por hecha esa continuidad. Considera que la mayoría de sus correligionarios tiene un buen concepto del gobernador. Las aguas se dividen cuando hay que optar por el modelo nacional.

Hay afiliados más identificados con el albertismo y otros totalmente reactivos. Sin embargo, aún los más críticos no encuentran en la oposición nacional algún referente irresistible. Nadie ha dicho hasta ahora que haya que apostar por Horacio Rodríguez Larreta u otro dirigente de ese espacio, por ejemplo.

 

Votar en pandemia

 

Aún en la peor semana de la pandemia, con cifras récord de contagio a nivel nacional, el clima preelectoral seguía su curso en Casa de Gobierno. A su regreso de Buenos Aires, Uñac se focalizó en las medidas sanitarias pero dejó entrever que el plan sigue como estaba diseñado. Salvo una suspensión intempestiva y sobre la hora, se votará en primarias en agosto y en generales en octubre. Tal vez se retrasen las fechas, pero el momento llegará. Se hará con protocolos, con distanciamiento y con un abanico de listas dentro del frente oficialista. Y que gane el mejor.

En Buenos Aires todavía no hay ninguna definición en contrario. Es visible la preocupación de la Casa Rosada por el despegue de la curva epidemiológica, pero no está del todo claro que vaya a ser motivo suficiente para detener el proceso electoral. El presidente Fernández acotó su decreto de necesidad y urgencia a las próximas tres semanas, hasta el 30 de abril, para entonces medir la evolución de los casos. Mayo es el plazo máximo establecido por la Cámara Electoral para firmar el decreto de convocatoria a elecciones. Cualquier excepción debería pasar antes por el Congreso Nacional.

Uñac planteó la necesidad de suspender las primarias por única vez y votar directamente en las generales. Pero lo hizo en noviembre del año pasado. Tuvo eco rápidamente en la mayoría de los gobernadores del país. Sin embargo, el asunto nunca se trató en el Parlamento. Los meses pasaron y la situación epidemiológica se agravó, como era de esperar.

‘Sergio lo planteó cuando lo tenía que plantear. Ahora ya estamos. En ese momento tendrían que haber tomado una decisión. Ahora estamos jugados’, explicó una fuente de entorno del gobernador. Lo mismo manifestó hace un par de semanas el propio Uñac. Dijo que no se puede cambiar las reglas sobre la hora.

A modo de anticipo, el bloquismo tendrá su propia elección este domingo 11 de abril, donde pondrá a prueba los protocolos que luego se podrían aplicar para los comicios legislativos de agosto y de octubre. Los afiliados votarán en ocho departamentos para terminar de conformar la nueva conducción. En el resto de la provincia hubo unidad.

Está previsto tomar la temperatura de los votantes en la puerta de las escuelas. Solo se permitirá el ingreso a una cantidad de personas de acuerdo al factor de ocupación y cuando se libere el espacio recién podrá acceder otro grupo. Como sucede habitualmente en los comercios, se colocará alcohol en gel en las manos de los electores y se controlará la distancia interpersonal.

Los bloquistas tendrán habilitadas cuatro mesas por escuela este domingo, en los ocho departamentos donde se vota. Es un comicio acotado, no comparable con una elección general. Sin embargo, permitirá experimentar un proceso electoral ajustado a la nueva normalidad.

De todas maneras, una alta fuente vinculada al gobierno reflexionó que la mayor preocupación no gira en torno al día de la votación sino al tiempo de campaña y al contacto con la gente. Todavía nadie tiene demasiado claro cómo saldrán a instar al voto, sin el folklore de las caminatas y del reparto de boletas casa por casa. Algo diferente tendrán que alumbrar.

En las elecciones internas del bloquismo este domingo habrá bastante en juego desde lo simbólico. Rueda tendrá la mirada puesta especialmente en Chimbas, donde su lugarteniente Andrés Chanampa tendrá que defender el territorio para revalidar su conducción. El chimbero tuvo a cargo la coordinación logística de toda la provincia y en su distrito se montará el centro de cómputos.

Rueda logró desactivar la interna en Concepción, uno de los comités departamentales más importantes, como también lo hizo en Rawson y en Trinidad. De este modo, Chimbas queda como el más pesado en términos de padrón y de representación tanto en el Comité Central como en la Convención Bloquista.

En cantidad de afiliados bloquistas, los ocho distritos bloquistas se ordenan de la siguiente manera:

  1. Chimbas
  2. Santa Lucía
  3. Caucete
  4. Desamparados
  5. Albardón
  6. 25 de Mayo
  7. Sarmiento
  8. San Martín

Al cierre de la jornada  Rueda podrá exhibir los resultados frente a las listas rivales que se presentaron alineadas con Juan Domingo Bravo, el candidato a presidente partidario que no fue.

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