Hoy se conmemoró, con un acto multitudinario, el trigésimo octavo aniversario de la vuelta de la democracia a la Argentina.
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SUSCRIBITEHoy se conmemoró, con un acto multitudinario, el trigésimo octavo aniversario de la vuelta de la democracia a la Argentina.
Entre grupos musicales, invitados especiales y reconocimientos a los militantes de los derechos humanos, de los que también se celebra el día universal, estuvieron presentes Lula da Silva, que cuenta con grandes chances de volver a la presidencia de Brasil en 2022, y Pepe Mujica, ex presidente uruguayo, uno de los líderes regionales más queridos por el pueblo argentino.
Tras la palabra de Pepe Mujica y de lula, tomó el micrófono Cristina Fernández, la oradora más esperada por la multitud.
Luego de un breve repaso de las circunstancias históricas que concurrieron para la recuperación democrática, que adjudicó especialmente a “los soldados de Malvinas” y a las “mujeres de los pañuelos blancos”, comenzó el discurso con eje en la coyuntura política y económica.
Sus objetivos fueron dos: los protagonistas de lo que el kirchnerismo llama el “lawfare” (persecución a dirigentes opositores) y el Fondo Monetario Internacional, organismo con el que el Gobierno negocia contrarreloj un acuerdo.
"Ya no era necesario lo que hicieron con las dictaduras latinoamericanas, ahora buscan hacer desaparecer a los dirigentes de la escena política con la tinta o los micrófonos", señaló, en relación a los medios de comunicación comerciales.
"Llegó la noche y vinieron con togas de jueces y medios hegemónicos para juzgar y condenar primero en los medios y luego ponerle el sello en la Justicia", apuntó, en referencia a los 4 años de macrismo.
Cristina también planteó el problema de la economía bimonetaria, y le pidió al Presidente "convocar a un GANA, un gran acuerdo nacional para solucionar este problema. Cuando uno va a Brasil los brasileros quieren reales, para comprar una casa se usan reales, y acá dólares. Es un problema estructural que tenemos que resolver", apuntó.
Contra el FMI disparó toda la artillería: "Alberto se encontró con el regreso del FMI a la Argentina, con el regalito de 44 mil millones de dólares de deuda".
Aprovechó la ocasión para pegarle un palo los dirigentes de la Unión Cívica Radical, hoy integrante de la alianza macrista: "Deberían despabilarse los del partido centenario porque los dos presidentes radicales que tuvieron se los tumbó el FMI, despabílense muchachos".
"El FMI ha vivido condicionando a la democracia argentina, recuerdo cuando Alfonsín asumió la presidencia un 10/12 recibió un país que había quintuplicado su deuda", recordó.
"Los programas de hambre, las políticas de ajuste pueden ser impuestas por un tiempo, pero siempre colapsan, en cambio pudimos ofrecer 12 años de estabilidad y crecimiento", consideró.
"Al que vino después de nosotros el FMI le puso toda la tarasca, 57 mil millones de dólares para que ganara las elecciones", aseguró.
Y entonces vino la etapa de señalamientos de lo que ella considera deben ser claves para el acuerdo con el FMI: "A la Argentina no le faltan dólares, los dólares de los argentinos los tienen afuera, necesitamos que el Fondo nos ayude a recuperarlos de los paraísos fiscales".
"Que sea un punto de negociación con el fondo, que cada dólar de los que se la llevaron afuera evadiendo impuestos lo cobren ellos", reflexionó.
"Es difícil compañero Presidente, pero siempre digo que, ante las grandes adversidades, grandes acciones. Convoque a todos los partidos políticos para que todos le digamos al Fondo que no se va a aprobar ningún plan que no sea el que permita esta recuperación económica", concluyó.
