RUMBO A 2023

El guiño de Uñac, la carrera de nombres y los tapados en Santa Lucía

El peronismo y aliados perdieron por goleada el 14 de noviembre pero aun así lograron remontar con respecto a la primaria. La estrategia para 2023.
domingo, 28 de noviembre de 2021 · 11:15

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

Apenas un guiño del gobernador Sergio Uñac recibieron los peronistas de Santa Lucía, la noche del domingo 24 de noviembre. Fue un reconocimiento gestual a la leve remontada que tuvieron, que no estuvo ni cerca de revertir la contundente derrota en el departamento, pero al menos demostró que hubo un esfuerzo. Y que no está todo perdido para 2023.

La apuesta de la conducción política en Santa Lucía es entusiasmar a la militancia, alentar las aspiraciones y llegar a las elecciones dentro de dos años con un abanico de posibles candidatos o candidatas. Hay varios nombres en danza dentro del partido pero también algunos tapados del sector privado que podrían tentar a participar, apuntando a la zona céntrica del departamento que siempre fue reacia al peronismo.

El guiño de Uñac fue exactamente eso. No medió palabra. No hubo una reunión posterior. Ni una llamada telefónica siquiera. El gobernador le dedicó ese parpadeo a los peronistas santaluceños cuando los cruzó en el PJ de calle 25 de Mayo, conocidos los resultados de las elecciones legislativas. Esa seña mínima fue suficiente para interpretar el aliento.

Santa Lucía fue uno de los cuatro departamentos donde el Frente de Todos perdió frente a Juntos por el Cambio. Fue el distrito donde peor les fue en las primarias del 12 de septiembre. El orreguismo les sacó casi 25 puntos de diferencia. Un par de meses después, en la general, esa distancia se redujo 3 puntos. Fue un corrimiento insignificante. Sin embargo, el contexto puso en valor la cifra.

Con la mini remontada, Santa Lucía le cedió su lugar a Capital como el departamento de la peor derrota. No fue consuelo, de todas maneras. Pero existía un temor fundado de que se agravara la caída en suelo orreguista, teniendo en cuenta los antecedentes. No solo no sucedió sino que lograron una pequeña porción del electorado perdido.

En solo cuatro departamentos de los 19 el Frente de todos logró mejorar su porcentaje de votación comparando las generales con las primarias. Santa Lucía fue el que más repuntó: sumó casi 3 puntos (2,86 por ciento específicamente). En segundo lugar quedó  Zonda, que mejoró 0,58 por ciento. En tercer lugar, Albardón con un crecimiento del 0,23 por ciento. Y en cuarto lugar Caucete, con un diferencial positivo de 0,20 por ciento.

En los 15 departamentos restantes, el peronismo y aliados sumaron votos pero la diferencia porcentual con Juntos por el Cambio se achicó en relación a la que habían obtenido en las PASO. Esa fue una de las explicaciones de la ajustada victoria del Frente de Todos a nivel provincial. Fueron unos 5.900 votos según el escrutinio definitivo, equivalentes a menos de 2 puntos. A eso obedeció la euforia orreguista, que festejó la derrota como si no hubiera sucedido, básicamente por la paridad alcanzada.

El peronismo santaluceño se encargó de plasmar los números de su remontada en una tabla que circuló en los días subsiguientes a los comicios del 14 de noviembre. Los hermanos Orrego demostraron que su bastión sigue siendo intocable, con una sólida ventaja de 22 puntos. Pero haber podido descontar esos casi 3 puntos en dos meses de trabajo militante encendió las expectativas.

Datos. Esta planilla elaborada por el PJ de Santa Lucía ordena a los departamentos según la diferencia de puntaje obtenido entre las PASO y la general.

Los nombres

El presidente de la Junta Departamental del PJ en Santa Lucía es el secretario de Promoción Social de la provincia, Lucio González. Es el virtual viceministro de Desarrollo Humano. Fue candidato a intendente en 2019 y perdió contra Juan José Orrego por 13 puntos. Hasta la actualidad es uno de los nombres fuertes para volver a intentarlo en 2023.

Su principal argumento es que le tocó jugar en el departamento más difícil para el peronismo, de donde había salido el candidato a gobernador de la oposición, Marcelo Orrego. Y que cuatro años antes el peronismo había perdido por 22 puntos en el municipio cuando el candidato fue Daniel Molina, entonces ministro de Desarrollo Humano.

Pero González tiene la instrucción de contener sus aspiraciones y abrir el juego para alentar la participación. Hace tiempo el peronismo acuñó la máxima de ‘nadie sobra’. Mucho menos en un departamento que se volvió imposible para el PJ desde que Orrego llegó a la intendencia en 2011.

Uñac facilitó la proyección de dirigentes santaluceños en cargos provinciales. No solo González ocupa un puesto de segunda línea y altísima exposición. También están Jorge Armendáriz, al frente de la Secretaría de Tránsito y Transporte; Nerina Eusebi, como secretaria de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos; Jorge Oribe, como subsecretario de Trabajo; y Guillermo Sirerol, como presidente de OSSE.

A este último, sin embargo, poco y nada lo han visto por la Junta Departamental. Si tuviera alguna expectativa de construcción política, los tiempos apremian. Sobre todo partiendo de la relación desigual que hoy mantiene el peronismo con el orreguismo en el distrito.

En todos y cada uno de ellos hay expectativas puestas. Dependerá de sus aspiraciones y fundamentalmente, de su capacidad para instalarse en la consideración del santaluceño. Hay también una fuerte apuesta a las mujeres, de acuerdo a lo manifestado por una alta fuente partidaria. Además de Eusebi, virtual viceministra de Fabiola Aubone en la cartera de Gobierno, están la concejala Carolina Porres y la excandidata  a diputada departamental Carolina Rocamora, actualmente en una función en ANSES.

Un sector del partido empieza a mirar con buenos ojos la incorporación de figuras del ámbito privado, profesionales o empresarios, que permitan hacer pie en la zona centro de Santa Lucía, donde los Orrego arrasan elección tras elección. Sin embargo, los nombres en consideración siguen guardados bajo llave. ¿Puede surgir algún tapado para 2023? Hoy están todas las chances de que así ocurra.

El déficit del peronismo en la zona centro del departamento es la mayor preocupación hace tiempo. Se verificó la tendencia el pasado 14 de noviembre. Sin recomponer las adhesiones en esa área, será inviable regresar a la intendencia. En estas legislativas se consolidó el acompañamiento de Colonia Gutiérrez, en el Noreste, para el PJ y aliados. Solamente ahí pudieron ganar. En tanto, en Colonia Richet Zapata, asentamiento Pedro Echagüe y Alto de Sierra salieron casi empatados. Años atrás ahí lograban grandes diferencias a favor.

Otro de los referentes del PJ santaluceño, el concejal Marcelo Cerdera, viene pidiendo pista para intentar ir por la intendencia, con un fuerte llamado de atención acerca del necesario cambio de estrategias para desembarcar con fuerza en la esquiva zona céntrica del departamento. Tiene una relación cordial con González, pero no parece que vayan a apoyarse mutuamente en sus aspiraciones.

Santa Lucía en 2019. De izquierda a derecha, el concejal peronista Marcelo Cerdera, el ahora intendente Juan José Orrego, el ahora diputado nacional Marcelo Orrego, el gobernador Sergio Uñac, el diputado orreguista Carlos Platero y el viceministro de Desarrollo Humano, Lucio Gonzalez.

Estrategia

Escaparle a la polarización es la estrategia que por estos días defiende González, según dijo una fuente cercana. ¿Qué significa esto? Evitar hacerle frente a Juan José Orrego –seguramente irá por la reelección- con un solo candidato o candidata, sino ofrecer un abanico de referentes para captar la atención.

La estrategia se parece bastante a la que empleó el Frente de Todos en Rivadavia en 2019, cuando hubo tres listas peronistas, encabezadas por Marcelo Delgado, Ruperto Godoy y Raúl Alonso, para confrontar con Fabián Martín. El saldo de aquella experiencia fue favorable para el intendente, que logró un contundente respaldo en las urnas. Incluso renovó su banca el diputado departamental Sergio Miodowsky, a pesar de que en las primarias había quedado levemente por debajo de la candidata justicialista. La sumatoria de la PASO no se pudo sostener en la general.

A González le tocó ser el candidato de la unidad del Frente de Todos para competir con Juan José Orrego en 2019. Cuatro años después, prende la idea de optar por la otra vía, de no poner todas las fichas a uno solo dirigente sino diversificar la oferta. Esta posibilidad –calculan- debería alimentar las expectativas de muchos que posiblemente estén dispuestos a jugar en primera persona.

Al peronismo habría que sumarle su socio permanente, el bloquismo, que también tiene planes de competir en todos los departamentos en 2023, de acuerdo a las manifestaciones públicas del presidente partidario, Luis Rueda. A la cabeza del comité santaluceño está el joven Juan Sancassani, hijo del diputado zondino Edgardo Sancassani.

Falta una eternidad para 2023 y resta una cantidad de cuestiones por definir que podrían alterar sustancialmente el escenario. Una de ellas es la continuidad o no de las primarias provinciales. De todas maneras, las dificultades del peronismo santaluceño aceleran los tiempos. En frente está el intendente Orrego con buenas chances de reelección y luego, para el recambio, está también el diputado Carlos Platero, entre otras figuras que crecieron bajo el ala de Producción y Trabajo.

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