Uno de los interlocutores frecuentes de Sergio Uñac reconoció que lo tomó por sorpresa el tuit del pasado lunes 2 de noviembre, cuando el gobernador lanzó en la red social favorita del arco político la propuesta de suspender las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para las elecciones legislativas de mitad de mandato en 2021. Así de hermética fue la cocina de una jugada que, pese a la sorpresa, el pocitano había medido para evitar dar un salto al vacío.
La oportunidad también fue finamente calibrada. El hilo de Twitter se publicó en el inicio de la semana porteña, a las 13.39, hora de descanso para almorzar y alimentar las redacciones que producen noticias para todo el país. Uñac consideró “oportuno” que “se evalúe la suspensión de las PASO”. Con evidente prudencia, justificó la propuesta en el “menor riesgo sanitario y mayor ahorro económico”. Propuso “diálogo” y “consenso” para elaborar un proyecto de ley en conjunto, transversal, para retocar el sistema electoral de 2021.

Uñac actuó a título personal, pero lo hizo fundado en al menos un contacto previo y hace tiempo con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, según reveló una alta fuente informada del encuentro. El gobernador hizo punta en un tema que resulta muy delicado para la Casa Rosada porque la ley 26.571 fue sancionada en 2009 durante la presidencia de Cristina Fernández y a instancias del propio Néstor Kirchner.
Por eso el pocitano se expresó tan cuidadosamente en su tuit, sin cuestionar la utilidad de las primarias o su carácter democratizador de la vida interna de los partidos políticos. Simplemente se ajustó a la coyuntura pandémica, como razón de fuerza mayor para tomar una medida excepcional. Lo hizo en nombre propio, pero innegablemente identificado con el oficialismo. Sus jinetas de gobernador hicieron el resto. Lo primero que consiguió fue una estruendosa cobertura mediática. E inmediatamente después, una catarata de reacciones, mayoritariamente a favor de la idea.
Unos 20 días antes, un diputado nacional había presentado un proyecto parecido a lo que luego propuso Uñac. Sin embargo, esa iniciativa quedó “planchada” en comisión, según confirmó una fuente parlamentaria. No hubo la menor intención de activarla. El autor de la modificación fue el mendocino José Luis Ramón.
Claramente el calibre de ser jefe de distrito hizo la diferencia. Uñac consiguió instalarse e instalar el debate –las dos cosas al unísono- en todos los medios de Buenos Aires. Lo que vino a continuación fue la sumatoria de voluntades en el mismo sentido. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, se pronunció enfáticamente a favor de la suspensión de las PASO en 2021. Como pertenece al Frente Renovador, sus declaraciones se entendieron como un guiño del presidente de la Cámara de Diputados de Nación, Sergio Massa.
También se manifestaron en el mismo sentido los gobernadores de Tierra del Fuego, Gustavo Melella; de Misiones, Oscar Herrera Ahuad; de Corrientes, Gustavo Valdéz; de Mendoza, Rodolfo Suárez; y de Tucumán, Juan Manzur. Más reticente se mostró el jefe de Gobierno Porteño Horacio Rodríguez Larreta, en línea con la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, con el argumento de que no se pueden cambiar las reglas sobre la hora. En el fondo, borrar las internas dificulta mucho los planes de la oposición, en Buenos Aires y en San Juan también.
La idea de Uñac, que tuvo un guiño de Cafiero, generó una fría recepción de parte del Ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, hombre de la primera línea camporista. El funcionario ratificó el calendario electoral ordinario previsto para el año próximo, sin alteraciones. Sin embargo, con el correr de los días flexibilizó su postura y terminó diciendo que todo dependerá del debate en el Congreso de la Nación.
Sin embargo, una fuente sanjuanina que tiene despacho en el anexo legislativo de calle Riobamba, estuvo sondeando voluntades entre sus pares. Se encontró con un sentimiento unánime: sin un proyecto del Poder Ejecutivo, difícilmente avanzará la discusión. En el bloque Frente de Todos esperan una indicación explícita de la Quinta de Olivos para activar el debate. O un poco más aún. También aguardan alguna definición de la vicepresidenta de la Nación.
Un emisario de Massa le preguntó a un diputado uñaquista si los sanjuaninos iban a presentar el proyecto de ley. Pero la respuesta fue negativa. La disposición del gobernador fue no dar ese paso formal. Lo primero será generar el clima apropiado y ensayar escenarios. Después se verá. Del presidente del bloque oficialista en la Cámara Baja, Máximo Kirchner, por ahora no recibieron el menor gesto. Silencio absoluto. Y es toda una señal para buenos entendedores.
Según publicó el periodista Jaime Rosemberg en el diario La Nación, el presidente Alberto Fernández habilitó el diálogo con los gobernadores para analizar la suspensión de las primarias en 2021. Esta medida marcó un giro. Hace algunos meses atrás, el jefe de Estado le había contestado a un mandatario provincial que no le parecía oportuno hacer una alteración electoral de tal naturaleza. Uñac cumplió con el cometido. Generó un efecto dominó que puso el tema en agenda.
Nadie podía anticipar el nivel de adhesión que rápidamente obtuvo la iniciativa entre los gobernadores. Frente al hecho consumado, un colaborador uñaquista analizó que la suspensión de las PASO les sirve a todos los oficialismos sin distinción de color político. A eso atribuyó que hasta el mendocino Suárez se mostrara de acuerdo, aunque su antecesor y actual presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, se hubiera pronunciado en contra.
Ir directamente a elecciones generales en octubre, saltándose las primarias de agosto, tendría un efecto inevitable y previsible: los frentes tendrán que competir con listas de unidad y consenso, mientras que todo aquel que no se sienta contenido tendrá que jugar por afuera. La dispersión del voto opositor siempre favoreció al gobierno de turno. En San Juan podría plantearse un escenario semejante.
Marcelo Orrego, líder del Frente Con Vos y alineado con el Frente Juntos por el Cambio, tiene varios anotados para encabezar la fórmula de diputados nacionales para 2021. San Juan renovará tres de sus seis bancas en la Cámara Baja, ya que terminarán mandatos Walberto Allende, Francisco Guevara (reemplazó a Daniela Castro) y Eduardo Cáceres.
Este último finalizará su segundo periodo y quedará habilitado para ir por un tercero consecutivo. En frente ya blanqueó sus ganas de competir el fundador de ACTUAR, Rodolfo Colombo. Mientras los dirigentes de Producción y Trabajo también piden encabezar para no quedar como relleno, siendo el partido que vertebra a la oposición más votada en la provincia.
Sin primarias, esa discusión se agravaría porque no habría chances de abrir el juego y que gane el mejor. Debería sentarse Orrego en la cabecera y con lápiz en mano, definir lugares. Esa restricción también le cerraría bastante la puerta a un reencuentro con otros partidos provinciales que se distanciaron de Producción y Trabajo precisamente por la imposibilidad de acordar espacios: Cruzada Renovadora y Dignidad Ciudadana.
Lo dicho: la dispersión del voto opositor le facilita el escenario al oficialismo. Aunque la suspensión de las PASO también puede generar incomodidades en el seno del PJ. La interna del 15 de agosto se resolvió en una proporción de 70-30 para el uñaquismo, pero el giojismo conservó esa cuota minoritaria y es de esperar que quiera un sitio expectante en la lista. Es decir, alguno de los dos primeros.
Consultado al aire en Canal 13 el diputado Allende dijo que no descarta que se pueda realizar una interna partidaria, porque implicaría un desplazamiento mucho menor de personas que una primaria, al movilizar únicamente afiliados y no el padrón completo de votantes. Igualmente sería difícil de explicar si continúa la pesadilla del Covid 19. En este sentido habrá una parada experimental interesante el 29 de noviembre próximo, si finalmente los bloquistas pueden elegir autoridades.
Otra alta fuente de gobierno dijo que, más allá de la conveniencia de los gobernadores, hay otro factor en análisis que justifica evitar las PASO el año que viene: el hartazgo de la gente. Hay un agotamiento social, por el daño generado por la pandemia en lo anímico y lo económico. Esto provoca temor en un sector de la dirigencia, que busca enviar un mensaje de alivio. Modificar actitudes. Molestar lo mínimo indispensable. Reducir campañas. Ir a las urnas una sola vez.