UNIVERSIDAD

UNSJ: la otra elección en boxes

El propio rector Oscar Nasisi reconoció que la campaña empezará el día después de que se vote gobernador, aunque todavía queda un año por delante.
domingo, 31 de marzo de 2019 · 12:58

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

El rector Oscar Nasisi esbozó una media sonrisa, miró hacia arriba y dijo: “la campaña en la universidad empieza el mismo 3 de junio”. Tuvo que explicar a qué se refería. El día inmediatamente posterior a las elecciones provinciales, habrá luz verde para acelerar la carrera por la renovación total de autoridades de la UNSJ, aunque las urnas llegarán recién en 2020. 

Aunque parezca apresurado, hay un escenario político complejo en la casa de altos estudios que obligará a los protagonistas a tomar posición, manifestar voluntades, declinar aspiraciones o jugársela hasta las últimas consecuencias. Y para que todo esto sea posible, habrá que arrancar cuanto antes. Dicho en otros términos, la campaña provincial tendió un velo cobertor sobre las ansiedades universitarias. Superado el domingo 2 de junio, no habrá más que esperar.

“Ya hay cierto grado de ebullición”, admitió Nasisi en vivo en Canal 13 el pasado martes. "Yo estoy seguro que nosotros como espacio tenemos muchas chances de continuar. Habrá que determinar y ver si podemos lograr los consensos", afirmó. Hay que detenerse para interpretar a fondo estas definiciones del rector.

El primer factor decisivo en las elecciones universitarias 2020 será que Nasisi no podrá ir por otra reelección porque está culminando su segundo mandato consecutivo. Por lo tanto, tendrá que aparecer un heredero o una heredera. En la víspera, hay más de un nombre en danza y por eso el rector habla de “ebullición”, porque todos integran el mismo espacio político pero hay matices que rompen la uniformidad.

En la lista de los posibles figura en primer lugar el actual decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Rodolfo Bloch, quien se bajó de la pelea por el rectorado en 2016 en acuerdo político con Nasisi, con el compromiso de que llegaría su turno cuatro años después. Con aquel gesto, el decano le facilitó la victoria en primera vuelta al actual rector.  Ahora debería venir la retribución de gentilezas.

El ingeniero que conduce Exactas es un dirigente de marcada afinidad con el justicialismo y ha defendido enérgicamente las políticas de la gestión kirchnerista en materia económica, educativa y social. En la misma medida ha sido un duro opositor al ajuste macrista que sufrieron las universidades públicas. Tiene trayectoria y gestión para exhibir.

Sin embargo, Nasisi no quiere dar nombres propios ni mucho menos señalar a un bendecido o bendecida, en honor a la prudencia y a que hay otros aspirantes en danza. Preguntado al respecto sobre Bloch, reconoció que está dentro del espacio y es uno de los potenciales candidatos. Pero sumó además a los otros decanos que lo acompañaron en 2016 y a la vicerrectora, Mónica Coca.

La licenciada en Comunicación Social está cumpliendo su segundo mandato como segunda autoridad y ha reconocido su deseo de convertirse en la primera mujer que llegue al rectorado de la UNSJ. Así como ella podría representar un obstáculo para Bloch, él también encarna un impedimento para Coca, porque ambos comparten electorado. O lo dividen, según como quiera verse.

Parece clave el proceso de toma de decisiones del propio Nasisi. Por lo pronto, tiene dos definiciones claras para el arranque: quiere a alguien de su espacio para continuar el proyecto político en la universidad, por lo tanto tendrá una activa participación en las definiciones y señalará a su propio candidato llegado el momento.

En este sentido, habría gestos de cierto enfriamiento de la relación entre el rector y la vicerrectora, en comparación con otras épocas en que tuvieron una simbiosis marcada, particularmente en el primer mandato de la fórmula. Mientras Coca aguarda alguna señal, tiene una visible cercanía con el grupo “Creando”, que domina los centros de estudiantes en la Facultad de Sociales y también en la de Exactas. De ahí salió la actual presidenta de la Federación Universitaria de San Juan, Florencia Ficcardi.

La joven dirigente está identificada con el justicialismo que conduce José Luis Gioja a nivel nacional. Con esa ascendencia, la agrupación respaldaría a Coca. Y con la bandera del género, lógicamente. Ficcardi ha confrontado con el rector también. Lo criticó cuando ocurrió este año el problema de superpoblación en el cursillo de ingreso a la carrera de Enfermería.

Por su parte, Nasisi está apoyándose en otro grupo universitario llamado “Ideas" que ya tiene el centro de estudiantes de Arquitectura y está tomando fuerza en otras facultades. Cabe recordar, entonces, que el voto en la universidad es directo pero ponderado. El sufragio del estamento docente vale mucho más que el de alumnos, que a su vez pesa más que el del personal no docente y el de los egresados. La arquitectura electoral en la UNSJ requiere entonces de cálculos muy finos y estrategias de construcción focalizadas sobre todo en los dos primeros segmentos.

En esta ponderación de votos, ya no importa cuál de las cinco facultades tiene mayor cantidad de docentes, alumnos, personal de apoyo o egresados, porque todas cuentan con el mismo peso relativo en el escrutinio final. Así quedan igualadas y los candidatos tendrán que construir estructura en todas sin distinción. Ahí aparece el necesario juego de alianzas. Y  una tradición histórica de la UNSJ según la cual nunca ganó una fórmula que prescindiera de llevar a un ingeniero.

Desde Tulio del Bono en adelante, siempre se repitió esa conducta electoral. Luego vino Romeo Platero, arquitecto que llevó como vicerrector al ingeniero Lorenzo Emilio Fernández, quien luego se convirtió en ministro de Gobierno del primer mandato de Gioja. Luego vinieron los tres mandatos consecutivos de Benjamín Kuchen, también ingeniero. Y luego Nasisi, de idéntico origen académico.

Por eso, hecha la salvedad de que las cinco facultades pesan igual en la ecuación electoral, Ingeniería tiene una cualidad diferente y merece un párrafo aparte. Es de público conocimiento que la relación entre Nasisi y el actual decano de esa facultad, Tadeo Berenguer, empezó con el pie izquierdo. El rector apoyó a los rivales que perdieron y luego nunca tuvo un acercamiento con la autoridad de Libertador y Urquiza. 

Una fuente universitaria reveló que Berenguer todavía espera el saludo, la felicitación de Nasisi, por aquella victoria de 2016. No llegará, claramente. Hoy en Ingeniería ya tienen resuelto que el actual decano –al borde de la jubilación- no irá por la reelección sino que el vice, Mario Fernández, buscará sucederlo. De esta manera, Ingeniería no tendría un postulante “natural” para el rectorado, a diferencia de otras ocasiones.

Algunos se preguntan si Berenguer podría cerrar con alguno de los dirigentes en danza, como compañero de fórmula, para confrontar con el elegido de Nasisi. A esta altura del calendario, es una posibilidad.

Por otro lado, el decano de Arquitectura, Roberto "Duro" Gómez, tiene un problema de ubicación política en este momento. Está algo descolocado porque ha sido un aliado incondicional del rector y podría ser tranquilamente uno de los herederos para 2020, pero otro arquitecto asomó en el horizonte e integra el equipo de colaboradores directos de Nasisi: Jorge Cocinero. 

Gómez manifestó que estaría dispuesto a acompañar como candidato a vicerrector. El tema es que si desde el rectorado aparece como precandidato Cocinero, es sabido que jamás podría prosperar una fórmula de dos arquitectos. De manera tal que uno sobra.

En la Facultad de Ciencias Sociales, Raúl García está habilitado para ir por un mandato más como decano y sería ese su destino, siempre y cuando la vicerrectora no decida bajar a ese terreno, si se frustrara su candidatura como sucesora de Nasisi. Es otro escenario posible. Si Bloch facilitó las cosas en 2016, ¿por qué Coca no haría algo semejante en 2020?

Aunque no parezca, todo este abanico está dentro del mismo espacio político. Aparte está incubándose la alternativa de la oposición, con epicentro en la Facultad de Filosofía, donde la reelecta decana Rosa Garbarino, aparece con fuerza entre los potenciales candidatos. Su desafío, nuevamente, sería hacer pie en Ingeniería. Allí buscaría un eventual compañero de fórmula. En su grupo político hay entusiasmo porque por el momento, el oficialismo tiene mayor dispersión que la oposición.

Lo definió con claridad un alto funcionario que tiene despacho en el Complejo Universitario Islas Malvinas: “todos los otros ‘rectorables’ están emparentados de alguna manera al peronismo o pensamientos compatibles. No así Garbarino que claramente se pone en una posición absolutamente diferente y crítica”.

El 3 de junio se sabrá quién ganó en San Juan y en cada municipio. El día siguiente, habrá bandera de largada en la UNSJ.
 

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