Durante los últimos días, en el Centro Cívico se armó una revuelta por un festejo de fin de año de trabajadores de la Secretaría de Medio Ambiente, donde unas 100 personas cenaron y brindaron por el fin del 2019. Si bien esto parece normal, la denuncia de muchos es que el encuentro se hizo desobedeciendo una orden directa del Gobierno de San Juan.
Es que este fin de año la gestión provincial había prohibido realizar ágapes o festejos con fondos públicos, debido a la situación económica. Los únicos eventos permitidos eran los que se realicen con dinero de los involucrados. En el caso de Ambiente la duda surgió porque el traslado al parque ambiental se hizo en una combi ploteada con el logo de Anchipurac, por lo que suponen que hubo uso de los elementos oficiales.
Luego de que explotara el escándalo, el Secretario de Ambiente de la Provincia, Raúl Tello, aseguró que todo lo que se realizó fue con aportes de los mismos trabajadores y funcionarios de la repartición. En una nota a Diario de Cuyo, el secretario dijo que la mayoría de los presentes aportó "entre 300 y 500 pesos", mientras que los funcionarios de mayor cargo sumaron "unos 1500 pesos por cabeza". Además, declaró que la organización había empezado por iniciativa de los trabajadores y que el traslado "fue una donación de la empresa privada que presta el servicio en el parque".