Corría septiembre de 1987 cuando Julio César Orihuela, bloquista, juró ante los diputados ejercer con patriotismo y honor el cargo de defensor del Pueblo en San Juan. Pasaron 32 años para que se produzca la segunda jura en el mismo puesto, con el justicialista Pablo García Nieto a cargo. Y también se dieron muchos cambios en ese puesto, que tiene como mandato defender los derechos de los sanjuaninos.
La jura de hoy fue histórica porque representa una renovación que demoró varias décadas, con tironeos políticos en los últimos años para terminar con el carácter vitalicio del cargo, creado por la Constitución provincial a fines de los ’80. No existía esa institución en toda Sudamérica, que luego fue replicándose en las provincias argentinas que imitaron a San Juan. Orihuela ocupó el lugar hasta que murió en diciembre de 2018 y recién entonces se habilitaron varias reformas a la ley orgánica de la Defensoría.
Así, García Nieto que fue jefe del bloque PJ hasta el 10 de diciembre, llegó a propuesta de los Diputados de la nueva gestión a ese puesto estratégico. Este jueves juró por “Dios, la Patria y los Santos Evangélicos desempeñar fiel y legalmente el cargo”, siendo así puesto formalmente en funciones.
A punto de cumplir 50 años, este abogado que lidera el espacio Rawson Activo en la comuna donde fue concejal y precandidato a intendente, García Nieto será el primero en ejercer el cargo de defensor del Pueblo en San Juan con mandato no vitalicio: de 5 años con posibilidad de reelegirlo 5 más. Así se determinó por ley recientemente, y se aggiornó el organismo dándole periodicidad al mandato de su conductor.
Acompañado por su familia, amigos y varios funcionarios como el senador Rubén Uñac y ministros provinciales, fue el vicegobernador Roberto Gattoni quien le tomó juramento al rawsino, entre aplausos y emociones a la vista del nuevo paladín de la gente.